Vaya, parece que esto funciona. Por algún motivo que no alcanzo a comprender (mis conocimientos tecnológicos son bastante limitados) o quizás porque he instalado una nueva versión del explorer, escribo un post de prueba y esto vuelve a funcionar.
Y resulta que me doy cuenta de que llevo un año desaparecida de este blog, y que este año, lejos de todo este mundillo blogero celiaco, ha sido una terapia para mí. Supongo que para muchos podría ser criticable el hecho de que el no sentirme tan implicada en todo este mundo haya sido beneficioso para mí, pero así lo ha sido. Ya no soy celiaca por encima de todas las cosas. Vuelvo a ser una mujer, madre, trabajadora, que sale, que alterna y que no limita su vida en absoluto. Puede que me harte de lechuga y filetes a la plancha cuando salgo un fin de semana entero de mi casa, pero ya no me importa, ya no lloro cuando veo a los demás comerse un bocadillo o una tostada, me gustaría comerlo, pero no puedo. Punto.
Puede que todavía algún despistado se pase por aquí y me lea, pero este post es más la constatación de un hecho que otra cosa: mi vida ya no gira entorno a la celiaquía.
Si tuviera que dar un consejo a todas las personas que han pasado, están pasando, y van a pasar por un diagnostico de Enfermedad Celiaca sólo les diría una cosa: hay vida más allá de la celiaquía.
No sé, quizás este blog se convierta en lo que yo soy ahora, algo nuevo o quizás ha terminado una etapa. No lo sé.