
Me encanta la lotería de Navidad. No sé si es politicamente correcto decir esto, pero para mí la Navidad no empieza hasta hoy, ni con el alumbrado, que cada vez se adelanta más, ni con las compras compulsivas (que ya las hago durante todo el año), ni con la cesta, que este año no ha habido por la crisis; ni con la comida de la empresa, que este año tampoco ha habido, por lo mismo que no ha habido cesta. La Navidad empieza el 22. Supongo que es por mi época infantil, y la juvenil y mi entrada en la madurez, aunque ya no lo vivo tan intensamente. Mi padre tenía un comercio y siempre había mucho ambientillo un día como hoy. La ilusión de que toque en el barrio, de que toque la tuya. La radio puesta, algunas veces hasta la tele en una esquinita en el mostrador, para que las señoras no hicieran pereza y no se perdieran el gordo. Porque sí, eran señoras lo que nosotros esperábamos (aunque algún despistado ya iba adelantado a los tiempos) sé que tampoco es politicamente correcto hoy en día decir esto, porque vivimos en la sociedad de la igualdad y la paridad (ja), pero el caso es que nuestras clientas (ahí sí que ibamos nosotros adelantados al lenguaje de la paridad llamándolas así y no "nuestras clientes") no bajaban hasta que no salía y, mientras, nos quejábamos todos: "es que hoy con la lotería no vamos a vender nada...". Pero sí, claro que se vendía, porque entonces, cuando ya salía el gordo, empezaba lo que se ha venido a llamar "el día de la salud" (este año sustituido por "el día del trabajo" y la gran bendición que es que no te falte) y la gente se acordaba de que había que seguir comiendo y comprando como cualquier día, y un poquito más, que pasado mañana es Nochebuena.
El caso es que, como digo, siempre juego a la lotería con ilusión. No soy una de esas personas pesimistas que juega pensando en que no le va a tocar, al contrario, sueño y me imagino lo que voy a hacer con los 300.000 del ala. Tampoco se me va la olla ni me hago el cuento de la lechera, pero soñar con el homenaje que te vas a dar debe ser lo más parecido a dartelo de verdad.
Y ¿qué tiene que ver la lotería con el gluten? Pues nada, efectivamente. Pero aquí empieza mi particular y personal "por un número", "si en vez de un cuatro hubiera tenido el cinco" "tengo los tres primeros del gordo y los dos últimos del segundo",porque la que aquí escribe, más de una vez y más de dos, compra sus productos sin gluten en el centro comercial los Angeles, en Villaverde, porque es el que tengo más cerquita de la oficina. Así que este año la he rozado, que no tocado.
Por si a alguien le pica la curiosidad, algo he pillado, pero todavía no me llega para
esto.
Y vosotros ¿cuando habéis estado más cerca de pillar un buen pellizco?