Hace ya unas cuantas semanas que "tuve" que asistir con mi hija al concierto que los
Jonas Brothers dieron en Madrid. Sinceramente, no me apetecía nada. No es mi mejor plan para un sábado tener que salir a la calle, a casi 40º, para asistir a un evento rodeada de 18.000 adolescentes y escuchar a un banda que no me motivaba nada tampoco y de la que pensaba que no conocía ninguna canción. Error. Disney Chanel nos bombardea con cada tema así que sí, me sonaban todas las canciones. Los niños, los Jonas, me parecieron muy entregados, cantan, bailan y tocan. Las niñas se volvían locas y las madres, qué queréis que os diga, nos contagiamos, por lo menos alguna, porque os juro que a mi lado había una mamá ¡¡¡con tapones en lo oídos!!
Pero al final estas cosas siempre merecen la pena por ver imágenes como estas:

Después me he enterado de que el pequeño, Nick Jonas está diagnosticado con diabetes tipo I. El mismo cuenta en varias entrevistas que cuando se enteró pensó "¿por qué a mí?" (¿os suena?) y que después se dijo "¿y por qué no a mí?". En estas entrevistas habla de la importancia de la dieta y del ejercicio para controlar su enfermedad. Participa además en la campaña
Bayer Diabetes Care, prestando su imagen para divulgar proyectos de investigación.
Así que, Nick Jonas, aquí tienes una fan, aunque sólo sea por lo bien amueblada que tienes tu cabecita de estrella de 16 añitos.
P.D. Y me disponía yo a contarte a mi hija lo que estaba haciendo este niño, el problema que tenía y como no suponía ningún obstáculo para su vida cuando, tonta de mi, se me había adelantado el Super Pop.