Ayer, hablando con una amiga, me comentó que está demostrado que el ser humano sólo usa un 10% de su capacidad de memoria. Reímos y vacilamos sobre qué nos pasará cuando nos empiece a fallar esa pequeña parcelita de nuestro cerebro que estamos usando y sobre cómo mantenerlo vivo. Demasiado vivo, a veces.
Mi cabeza siempre está en constante ebullición ideando cosas nuevas por hacer, platos que cocinar, gestiones que ya no puedo dejar, horarios que cuadrar, casas que atender, hijos que cuidar (y controlar), libros que leer, deberes que revisar, estudios que supervisar, trabajo que terminar, problemas que solucionar ... Soy incapaz de estar sin hacer nada (bueno, supongo que eso ya lo sabéis) y, además, no tengo ninguna intención de relajarme y tomarme la vida con más tranquilidad, no va conmigo, necesito estar activa para sentirme bien.
Puff ¿a qué venia esto?
Ah sí, a que sigo siendo como soy pero que intento impornerme orden y disciplina para cumplir mis obligaciones de cada día y los retos que yo misma me pongo y parece que la cosa va funcionando.
¿Cual es vuestro método para rendir a tope?
P.D. Para las que no lo sabéis (Ana, Alejandra, Mabel ...) el pilot naranja funcionó.











