viernes, 30 de abril de 2010

Fin de semana hiperfestivo

Ayer: Fue el día en que el Atleti se clasificó para la final de la Europe League (tanto dormir con un colchonero algo se me ha pegado y me alegra); de que yo, por fin, dejara de ser la presidenta de mi comunidad de propietarios (una pesadilla como otra cualquiera); de haber recibido un gran regalo (gracias amiga) y un ofrecimiento que me emocionó mucho por parte de otra compañera estupenda, algo más lejana.

Mañana: Es la Cruz de Mayo y el Día del trabajo ¿o es del trabajador?, bueno da igual, yo celebraré la primera por la mañana y, durante todo el día (que Dios me pille confesada) los chicos de una peña "muy simpática" harán una macro-fiesta, casualidades de la vida, casi debajo de mi cama.

Pasado mañana: Es la fiesta de la Comunidad de Madrid y los 6,5 millones de almas (¡qué barbaridad!) que la poblamos nos la pasaremos lamentándonos porque este año no tenemos puente. Y es el Día de Madre, pero de eso hablamos el domingo.

¿Celebráis alguna de estas fiestas? ¿Cómo?

P.D. Hoy nada de nada, como no sea que me hayan ingresado la nómina y que me acaban de endiñar un marrón.

jueves, 29 de abril de 2010

Transgresión

Cuento esto aproximadamente 36 horas después de que ocurriera. Más tranquila pero completamente alucinada:

Encontré una bolsa vacía de pipas tijuana, con todo su gluten, en la habitación de cierta señorita que no debía haberlas comido.

Yo sólo pude decirle si se daba cuenta de lo que estaba haciendo y ella fue incapaz de decir nada.

Sabía que esto podía ocurri algún día, pero ¿Qué? ¿Qué se hace en una de estas? ¿Eh?

miércoles, 28 de abril de 2010

¿Pues no van y me dan un toque?

Que no tenía que haber contado yo lo de las medias. (Ver comentarios) . Tanto hablar, tanto hablar Nuria, que nada más haces que meter la pata. Cachis!! Que tendré que volver a las de espuma.

¿Qué os parece? ¿No estamos perdiendo el norte?

Editado 9:30 horas.

¿Cuantas marcas comerciales registradas utilizamos para denominar un tipo de producto? Se me ocurren unas cuantas que usamos con cierta asiduidad, y creo que nadie en su sano juicio pediría una rectificación si yo os cuento que como pan bimbo, actimel, tranchettes o chupa-chups; que le echo casera a mi vino; que les pongo a mis hijos dodotis y yo uso tampax o que me he maquillado esta mañana con un rimmel.

Es de locos este mundo de la propiedad industrial o intelectual.

A ver si ahora no va a poder una contarle a la vecina lo mal que le lava su detergente porque corre riesgo de que se le querellen por difamación.

¡¡Anda ya!!

martes, 27 de abril de 2010

Jerez & Yo

Jerez y yo no hemos sido los mejores amigos. Somos de ese tipo de parejas donde una, la que escribe, ha aprendido a querer poco a poco, con el tiempo. Aunque haya sido siempre más pasional y de amor a primera vista, aquí me ha costado. Me faltaban allí mi gente, mis propios amigos y mi espacio y me he sentido siempre como una marioneta que va donde la llevan, come donde le dicen, compra donde le aconsejan y no busca nada. Con el tiempo algo de esto cambió y a pesar de mi nulo sentido de la orientación aprendí a desenvolverme un poquito, a perderme y a encontrar el camino, a tener "mis sitios" y a alzar mi voz para pedirlos.

Este fin de semana volví un poquito a eso. Me faltaron mi marido para acompañarme y mi coche, con la autonomía que me da. Sí pasé la mañana del viernes deambulando por el centro, con mis hijos. Cada uno se llevó lo suyo, mi hijo esa tostada de pan de pueblo con aceite, la niña unos zapatos nuevos y yo una camiseta de rayas (¡otra!) y una buena tapa al aire libre. Por la tarde me dejé llevar por el cansancio de haberme levantado a las 5 y por el bajón que me produce siempre el cambio de altitud. No hicimos nada y tengo una horrible sensación de pérdida de tiempo. Obviaré el momento cena y el desagradable comentario de alguna.

Fue diferente el sábado. Después de la ceremonia (temprana) dos de mis cuñados y yo, con nuestros respectivos hijos, antes de acercarnos al lugar de la celebración, paramos a tomar algo. Creo que esta zona de España debe de ser de las poquitas donde puedes tomar un plato de jamón, uno de gambas y uno de ensaladilla, con seis refrescos por poco más de 20 euros.

Y en medio del campo, casi en medio de la nada, jamón ibérico, buen queso y tortillitas de patatas. El resto, además, berenjenas con salmorejo (qué envidia) y otras frituras que todos alababan. Yo dos coca-colas y después un Rioja, la mayoría vino fino de la tierra y cerveza fría. Al segundo vino fue cuando llegó aquel chico y me dijo "llevo un rato buscándola". Mi cara, un poema y la foto, ya la habéis visto. Los niños comen en la bodega. Me gustaría poder enseñar este rincón. Me encanta. Tienen un menú especial y a mi hija le preparan el suyo a la plancha. No creo que ninguno coma mucho porque en menos de 15 minutos todos corren otra vez a nuestro alrededor. Y pasamos al comedor:

Una de cal: De primero salmorejo. Para mí no hay y no aparece la ensalada de la que me hablaron. Mi cuñado está a mi lado y tampoco lo toma. Nos acordamos de la tapa que hemos tomado antes de ir allí y nos dedicamos a hablar y reir mientras los demás comen.

Una de arena: El mismo chico de la cerveza me trae el condimento que han usado para el arroz a la marinera de después. Es caldoso, super rico y apto.

Otra de arena: Hay tocino de cielo (me encanta) con nata y helado de vainilla de postre.

Lo que vino después mejor me lo reservo que, como dirían en mi pueblo: el que va lo ve.

Y colorín, colorado, mi finde jerezano se ha acabado.

¿Alguien ha aguantado hasta el final?


lunes, 26 de abril de 2010

El post del post

Dadle las gracias a blogger por no guardarme todo el testamento que acababa de escribir (era largo, largo ...) contando el "evento" del fin de semana en Jerez y a mí por mi mala cabecita y por olvidarme la cámara.

Esto es lo único que hay y que han tenido a bien enviarme por correo para que quede prueba gráfica del momento en que, por primera vez en mi vida, bebí cerveza sin gluten en un acontecimiento social.

domingo, 25 de abril de 2010

El -1

El último "añero" antes del "entón".

De momento parece que no me pesan ...

jueves, 22 de abril de 2010

Picoteando: pastas noruegas

Una de las cosas que más echo de menos con esta dieta es el no tener siempre a mano un pica-pica, un algo para quitarte las ganas de un dulce porque casi nunca las cosas que hago duran más de uno o dos días. Así que mi intención esta semana que he andado tan pillada de tiempo fue hacer algo rápido y fácil pero que me durara unos cuantos días, y poder hacer un poquito como mi madre, leches, que se trae (o le regalan) perrunillas y mantecados y pastas de no sé qué, y muchos días, cuando terminamos de comer y ponemos el café ella saca la cajita, mi padre vacila con el "si sólo se va a comer una, verás" y yo oigo decir "huum""" y "haaamm" y "qué buenas", hasta que le digo "¡vale mamá!. No lo puede remediar. Ysto me vale porque con una de estas, o un par de ellas a lo sumo, te quitas el mono para todo el día.

Y hasta aquí el post que tenía pensado escribir y ahora lo que he tenido que improvisar por manazas, porque me he cargado el correo que me había enviado con la foto y los ingredientes. Así que he tenido que tirar de google y al final creo que salís ganando, porque una imagen ya se sabe que vale más que mil palabras y un video más que mil imágenes.
200 gr. de maizena, 100 de harina de arroz, 1 cucharadita de goma xantana, 1 huevo, 1 yema de huevo cocida, 70 gr. de azúcar, 150 gr. de mantequilla.
¿Os gusta picotear dulces? ¿Tenéis provisiones o algo que nunca os falte?

miércoles, 21 de abril de 2010

Arrieros somos

Como no soy cirujano, no se me ocurriría decir nunca a uno por donde tiene que abrir; ni a un ingeniero aleccionarle sobre su especialidad; ni a un abogado guiarle en un caso; ni a un fontanero darle instrucciones para una reparación. No le diría a un arquitecto donde tiene que poner un pilar o un muro, no me atrevería a decir a un economista la tendencia de ninguna variable, ni a un fotógrafo con qué objetivo tiene que tirar su foto.

Entonces pregunto, ¿Por qué todos aquellos que no son padres se toman la licencia de cuestionarnos a todos los que sí lo somos? ¿Por qué nos quieren dar lecciones? ¿De qué? Que me lo expliquen porque es algo que escapa de mi compresión. Y que cada vez soporto menos, dicho sea de paso.

martes, 20 de abril de 2010

El sarao



El próximo sábado, si el tiempo y el tráfico aereo nos lo permiten, asisteremos, en un entorno muy parecido al de la foto, a la celebración de la primera comunión de uno de mis sobrinos. Y miedo me está dando. Como la cosa sea de picoteo y de pie, aguanta el tirón en el empedrado del porche con los zapatos puestos desde las 10 de la mañana y encima al verlas venir con la comida. Que no falla. Que si es un cocktail no hay pincho al que puedas meter mano y ves pasar las bandejas delante de ti, con más hambre que vergüenza, llenas de frituritas y canapés. Y tú bebe que te bebe, y fuma que te fuma y habla que te habla, sonrisita y saludo y "¿no comes?, ah no, que no puedes" y "mamá, es que yo no puedo comer nada de esto" ... Puff.

Espero equivocarme, que también puede ocurrir. Alguna vez tiene que ser la primera.

Editado: Pero el vestido que me he comprado es moniiiiiisimo. ¿A que sí Anita?

lunes, 19 de abril de 2010

Plantando bajo la lluvia

Por mucho que la primavera se empeñe en no llegar y desoyendo a todos los sabios del lugar que me han advertido que no lo haga y que todavía se me pueden helar (y sé que así es), yo me he empeñado en lo contrario y he aprovechado que el fin de semana estaba lluvioso y más que casero para preparar mis terracitas.

Después del zafarrancho ...



He llenado de petunias mis jardineras de la terraza del salón ...



... de más petunias y geranios la terracita de mis cachorros ...



... idem en la de nuestro dormitorio ...



y alegrías y begonias en la de la cocina.



Espero que dentro de unas semanas todo esto que se ve ahora, sean flores y color.

viernes, 16 de abril de 2010

Historias de secretaria

Ocurrido hoy mismo:

Anécdota 1:

La que escribe ha tenido que acercarse hasta cierta clínica privada a llevarle el volante que se le ha olvidado al jefe (que está de lo suyo el hombre).

Anécdota 2:

- Nuriaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
- Dime (este es otro jefe, el hijo del de arriba).
- ¿Cómo se llama la tienda ésta de inditex, "bisca", "bosca" .."
- Bershka
- Esa, esa, sí. Y esa el la línea gótica del grupo ¿no?.
- ???¿¿¿

Seguridad Social vs. Seguro Privado



Para mis goteras, que ya tengo unas cuantas, utilizo siempre mi seguro médico privado por comodidad y rapidez (que ya no siempre es tal y en algunas cosas está un poco masificado), pero sobre todo porque hay más facilidad con los horarios (por aquello de no faltar al trabajo). Esto es, para el ginecológo, el grano raro o el sarpullido o el pampurrio que me dio el otro día, que ya me había autodiagnosticado cólico y no me apetecía pasarme 6 horas en las urgencias de La Paz.

Para temas más delicados y para las revisiones de la E.C., para la alergia, para el cirujano de turno y alguna otra cosilla que surja y para la consulta con el pediatra, siempre, siempre, siempre, la Seguridad Social.


¿Cómo lo hacéis vosotros? ¿Teneis uno o los dos? ¿Utilizáis ambos?

jueves, 15 de abril de 2010

Sinfonía en tres tiempo: Conchas

La cocina sin gluten me está dando ultimamente muchas satisfacciones. He tenido tantos fracasos, tantos kilos de harina tirados a la basura, y tantas horas de trabajo perdidas, que casi empezaba a resignarme y a aceptar que hay muchas cosas que no podré volver a comer. Esto es verdad, hay muchas cosas que ni yo, ni los que seguimos una dieta sin gluten volveremos a probar, pero no todas las que pensamos, muchas podremos disfrutarlas otra vez, con tesón, con un poquito de esfuerzo, con pruebas, aprendiendo siempre de nuestros compañeros que comparten cada truco con nosotros y probando sus recetas.

Me dirijo especialmente a los que están desesperados: No, no y no. Nada de tirar la toalla. Hay que seguir. Se puede.

También a los que les pica la curiosidad. Salgo de trabajar a las 19:00 y la mayoría de las recetas las hago los martes o los jueves, días en los que mis hijos van a la piscina con mi madre y tengo una hora sola en casa cuando llego. Ahí empiezo, pero claro, no suelo acabar hasta bastante más tarde.

Y, como casi en todo, me guio por impulsos. Siento una necesidad y QUIERO comer algo. Es esa necesidad de comerlo la que me induce a probar a hacerlo.

Y ahora voy al grano.

Esto es una concha.



Y esto no es una receta, sino solamente una idea, el "cómo", con un bizcocho tradicional normal se pueden hacer. Sólo hay que seguir unos pasos simples:


- Preparar una masa de bizcocho. La que más os guste.

- Poner el horno fuerte, a 200º. (Con esto conseguimos que se haga rápido y quede blandito)




Cuando estén doraditas nuestras conchas, las ponemos sobre la encimera a enfriar un poquito.



- Pincelamos con chocolate fundido (yo usé nestlé con leche)

- Y enfríamos (yo lo agilicé en la bandeja de hielos del congelador)



- Antes de que el chocolate endurezca del todo, sacamos y pim-pam, una arriba y otra abajo.



Cocer, pincelar y juntar.

Punto final.

miércoles, 14 de abril de 2010

Merienda en casa

Sí, es una concha. Próximamente la receta.


Esto de que el Atletico de Madrid esté vivo en tantas competiciones a estas alturas de temporada, a mis compañeros y a mí nos da una vidilla que pa'qué.

Otra vez nos han "soltao" antes.


¿Será por el cambio climático?

Recuerdo como si fuera hoy la primera vez que usé medias (pantys). Fue en la comunión de mi prima R. (¿te acuerdas?). Mi madre me había comprado un vestido tipo charleston verde pastel con cuadros y un lazo a la cadera que, ahora que lo pienso, era precioso. Las medias eran de un rosa tirando a beige, o un beige tirando a rosa, o un color carne de toda la vida, hoy nude, y estoy segura de que hoy en día muchas querrían unas medias como aquellas, pero yo, para no variar, iba un poco rebotada porque eran de espuma y yo las quería de cristal, y de colores, claro, que era lo que petaba allá por principios de los 80. Recuerdo también lo que tardé en romperlas: en el preciso instante en el que intenté pasar entre una columna y un banco de la iglesia, las enganché con un clavito. Adios a las medias y bienvenida la coña para todo el día con el pedazo de agujero y su carrera correspondiente para lo que quedaba de fiesta. De aquello debí aprender bastante, porque no hay ceremonia a la que vaya donde no lleve unas medias de repuesto. A mí no me amarga un sarao una cosita que ocupa tan poco espacio en el bolso.

Después vino la etapa de las de cristal, sólo algunos días, y de llevar las rotas a coger los puntos. La madre de una amiga mía se dedicaba a eso. Por cierto, todo un arte que, si no me equivoco, ha desaparecido o, al menos yo, ya no conozco a nadie que lo haga.

Ahora la lycra es mi aliada y mis medias sobreviven temporada tras temporada, pero ... ¡¡llevo con las medias puestas desde el mes de septiembre!!! Por un lado, no veo el momento de quitármelas, pero por otro lo vivo como un auténtico drama y lo retraso todo lo que puedo.

¿Os acordáis de vuestra primera vez? ¿Hasta cuando las medias en vuestras piernas esta temporada?

martes, 13 de abril de 2010

Esas pequeñas cosas

Algunas cosas que creo que me ayudarán a soportar esta semana:

- Un helado de chocolate.
- Y un tazón de nesquik con corn-flakes.
- Mis zapatos rojos.
- Mi nuevo pantalón azul.
- Las sábanas limpias del martes.
- Una llamada de teléfono.
- Una canción.



Algún plan mientras esperas al viernes?

lunes, 12 de abril de 2010

Morena clara

Por fin llegó, y es de justicia que lo diga después de pasarme todo el santo invierno quejándome del agua y del frio, el tan ansiado fin de semana con sol. El viernes, todavía de día, también por primera vez en meses, sin atasco (raro, raro) y debatiéndome entre si poner el aire acondicionado en el coche o seguir notando el calor (ganó la opción B), con dos niños dormidos en los asientos de atrás, y acompañándome Tina Turner, Los Ronaldos, Queen, Alejandro Sanz, Bonnie Tyler o Joaquín Sabina entre otros, disfruté de mi corto viaje de una hora, sin agobios y recreándome la vista con lo que el agua nos ha traído: campos verdes, embalses llenos y cascadas. Hasta me dio por pensar que no tenía derecho a quejarme de la lluvia, pero creo que eso sólo fue porque no llovía.

Y ese fue sólo el principio del fin de semana en el que, gracias al cielo, tuve que desempolvar mi kit básico de supervivencia al sol y aire serranos. ¡¡Por fin!!


¿Qué tal vosotros?

sábado, 10 de abril de 2010

Bagels



A veces es difícil, pero otras es tan fácil como cambiar una harina por otra (proceli).

viernes, 9 de abril de 2010

La vida es bella

Un mal momento



Una buena noticia,



Algo grande ...



Pero en realidad todo forma parte de la misma fotografía ...


Soy muy burra, muy buuuuuurra, así que, para cuando los más madrugadores lean esto, yo me estaré comiendo uno de estos yo solita.

Vosotros qué hacéis? Pedís ayuda al mundo u os las tragáis dobladas?

jueves, 8 de abril de 2010

Lo que tienen que hacer ustedes es ponerse a trabajar.

En uno de esos maravillosos estudios que no sirven para nada y que a todas las Administraciones públicas les encanta hacer con tu dinero y el mío, nos han desvelado que las madrileñas vivimos una media de 6,4 años más que nuestros hombres (madrileños ellos). Algo así como 85 con no sé cuantos. Y que casi vivimos lo mismos que no sé qué cantón suizo. Pero vamos que, con perdón, era del dominio público aquello de que los pobrecitos nos dan mal resultado (se ponga Bibiana Aído como se ponga, aquí no hay igualdades que valgan) y que de toda la vida de Dios ha habido más viudas que viudos (o no?).

Pero si de estudios se trata, los hay para todos los gustos y de nuestra esperanza y calidad de vida casi de lo que más: que si la dieta mediterránea te alarga la vida (incógnita X); que si el tabaco la acorta (Y); que si una copa de vino al día previene enfermedades cardiovasculares y el sobrepeso (Z); que si caminar unos kilómetros al día también (P) y tener vida una vida sexual superchupi ni te cuento (M); los rayos UVA, malos malísimos (U) y estupendos el veneno de serpiente y la baba de caracol (B y C). Ah, y se me olvidaba lo de beber mucho agua, que también es lo más (H2O).

X-Y+Z+P+M-U+B+C+H2O = ?

Entonces, ¿cuando llegará el listo que se dedique a gastar nuestros impuestos en investigar la ecuación mágica de una vida larga y llena de salud ?

Aunque, pensándolo mejor y chorradas aparte, casi sería mejor que estas mentes brillantes se dedicaran a sacarnos del pozo donde nos han metido.

miércoles, 7 de abril de 2010

Esto me gusta me lo como yo

Una de las pocas cosas buenas que tiene que conozcan tu blog a nivel familiar y de amigos es que ya a nadie le sorprende que saques la cámara en la mesa y te dediques a fotografiar la comida (o que pidas una foto de perfil). Es más, hará un par de semanas una amiga me sugirió que os enseñase cómo me apaño cuando salgo. Y una de las cosas buenas que tiene tener un blog, este blog, es que a nadie le sorprende tampoco que yo cuente las cosas que como. Y las cuento, siempre, hasta la saciedad (más bien la vuestra) porque me gusta mostrar cómo sigo cenando fuera, que es bastante, sin avisar jamás de que voy para que me hagan nada especial y, la mayoría de las veces sin nombrar siquiera mi condición de celiaca, que es una cosa que odio bastante. Tengo licencia de amigos y familiares para descartar restaurantes que se me hagan cuesta arriba y carta blanca para elegir muchos de los platos que compartimos.

Y así, amigos míos, es como yo sigo disfrutando de este gran placer que es para mí la comida, porque lo es, y mis limitaciones no han conseguido que deje de serlo.

Un ejemplo. Mi cena del jueves:

- Ensalada de pimientos y ventresca.

- Revuelto de boletus.

- Ensalada tibia con setas y cecina (sobredosis de setas).


- Calamar a la parrilla.

- Chuletas de lechal (las mejores del mundo están en el sitio de mi recreo).

Me gusta comer.

Y vosotros, ¿Cómeis para sobrevivir o sois de los que disfrutáis haciéndolo? ¿Os apañais bien fuera?

martes, 6 de abril de 2010

Via Crucis

Primera estación. Nieve con ventisca en el camino. Quitanieves. Baja visibilidad. Empezamos mal, pero llegamos.

Segunda estación. Jueves Santo. Primer día sin despertador. Esto va bien. Lo que cunde una mañana en casa, sin niños, sólo es comparable a ... (no sé me ocurre nada).

Tercera estación. Aperitivo con niños ajenos (es lo que hay). Degustación de platos típicos semanasanteros en pareja. Sólo dos platos sucios, dos cubiertos y dos vasos. Después, paseíto de una hora dándole a la sin hueso.

Cuarta estación. Cena con amigas. Risas desde el minuto uno. (Aviso: es mejor un rioja malo con gaseosa que un Peñascal fresquito).



Quinta estación. Viernes Santo. Segundo día sin despertador. Contra todo pronóstico me levanto como una rosa. Me da un yuyu raro y me pongo a limpiar. He dejado el salón comoloschorrosdeloro.

Sexta estación. Comida familiar en casa de mamá y papá. Hay lo de siempre: potaje, bacalao y torrijas (pa'mi no).

Séptima estación. Ya decía yo que me había levantado muy fresca. Me echo una siesta de un par de horas, me aprieto un par de trozos de leche frita y me da otro yuyu extraño: me pongo a estudiar.

Octava estación. Procesión del Silencio. Después vuelvo a casa. Ceno sola (toca cena sólo chicos), pero me dejo llevar y salgo a tomar una.

Novena estación. Sábado Santo. Tercer día sin despertador. Ya se nota el cansancio. ¡¡¡Las 11:30!! ¡¡Arriba!! Empalmamos desayuno con aperitivo con comida.

Décima estación. Vengo a Madrid a recoger a mis hijos y su señora abuela. Llueve todo el camino, de principio a fin. No hay un solo kilómetro donde pueda apagar el limpiaparabrisas. Por primera vez en mi vida, tengo que parar en el camino (al baño). Vuelvo con sol.

Undécima estación. Ya tenemos hijos pero ... también tenemos abuela así que, volvemos a salir el sábado por la noche. Solo un ratito.

Duodécima estación. Domingo de Resurección. Me levanto gracias al despertador. Canto de las Albricias. Después nada como un buen cocido para recomponer el cuerpo.

Decimotercera estación. Como viene siendo habitual, el domingo de Pascua nos regala una tarde soleada para que se te haga más difícil la vuelta. El pueblo ya está desierto. Cenamos y emprendemos el viaje de regreso.

Décimo cuarta estación. Llegamos sanos y salvos y sin pillar atasco.

Décimoquinta estación. Lunes de Pascua. Tardo un día más que en el Via Crucis convencial, pero resucito.

lunes, 5 de abril de 2010

Daños colaterales

He vuelto, pero hoy no estoy para nadie. Si acaso para esta.



Todos bien?