martes, 31 de agosto de 2010

Sobrealimentación (todo junto)

Un par de semanitas seguidas al ritmo de ayer tarde y los de Naturhouse se forran conmigo. Bueno, al ritmo de ayer y con una barbacoa por fin de semana, una fuente de arroz con leche a la que tuve que dar fin, el bizcocho de leche condensada que copié del blog de Marisa (que todavía me queda), los higos,que hay que aprovechar porque duran muy poquito en el mercado y son la fruta que más me gusta (y que más calorías debe de tener por gramo), las patatas fritas, que son mi vicio número 1, y el tinto de verano con todo su gas, toda su azúcar y su poco alcohol, pero alcohol al fin y al cabo. Y por si fuera poco, anoche me arreé este sandwich con reminiscencias de mis años de instituto de bar y plazoleta, de aquellos que nos hacía ¿cómo se llamaba? Angel, creo. Con su bacon, su queso, su lechuguita, su tomate, su huevo duro y su mayonesa y su, entonces, pan, pan y ahora pan sin gluten (no se rompe, no desmiga y aguanta lo que le eches). ¡¡Marchando un Nuria's Club!! 



En fin, que ofrezco un aspecto la mar de saludable con mis mofletes y mis lorcitas.

¿Alguien se libra en verano de esto?

lunes, 30 de agosto de 2010

Molestias dolorosas que pueden sentirse en los músculos algún tiempo después de realizar un esfuerzo no habitual y reiterado.



Partamos de esta base: no tengo chandal ni nada que se le parezca y las zapatillas deportivas, si se les puede llamar así, se pasan la vida en un altillo. En la vida he pisado un gimnasio y, salvo el amago del año pasado de montar en bici y andar, que eso sí que lo hago y me gusta, no hago deporte. Nada. Cero. Así que supongo que no tiene nada de extraño que, empezando por las uñas de los pies (por las zapatillas dichosas del altillo) y terminando en los hombros, me duelan todos y cada uno de los músculos que hay entre ellos, después de dejarme engañar ayer para echar un partidito de pádel mixto: mi marido y mi amiga contra el marido de mi amiga y yo (por aquello de que era mejor echarnos una risas que acabar tarifando).

Gustarme me gustó, no me vi demasiado torpe y apuesto a que repetiré (lo cual, aviso, no significa que se tenga licencia para regalarme el chándal) si mi tiempo me lo permite.

¿Practicáis deporte? ¿Cual os gusta u os gustaría? ¿Hay remedio efectivo contra las agujetas?

viernes, 27 de agosto de 2010

Regalus horribilus

¡¡Hale!! Ya cayó la primera semana (una menos que queda para las vacaciones del año que viene) y como buen viernes que es, hay que seguir la tradición e intentar darle un toquecillo de humor al asunto.

Hace un par de días, mi amiga Maria Luisa hizo un comentario sobre un regalo un poco desafortunado que había tenido. Eso me hizo recordar algunos de los "memorables" que he tenido yo. Así a bote pronto: ese reloj de pared de plástico marrón amarmolado y dorado cuando me casé (lo que dan de sí las bodas); esos Levi's que me regaló mi marido y que no me subían de las rodillas (que me ve con bueno ojos) y los últimos, este mismo año, que me quedaban por los tobillos (que me ve con buenos ojos pero bajita); esa ropita de la 42 que me compra mi madre cada año (a esto ya no le encuentro explicación racional); el tapetito para que no coja polvo el microondas que me hizo mi tía (????) y el jersecito de punto garbanzo que me hizo mi abuela ¡¡cuando ya iba al instituto!!.




¿Qué había en el áquel que a tí te horrorizó?

jueves, 26 de agosto de 2010

¿Chip o Chop?


Mientras yo curro en los madriles, en mi casa se reciben visitas como esta y mi gente lo fotografía para que yo "disfrute" también del momento. Casualmente esta mañana también se me cruzó a mí una ardilla en la carretera. Reconozco que le tengo bastante fobia, por no decir terror, a la mayoría de los bichos, pero estos son graciosos (atención a la piña que se llevaba).

¿Os gustan o dan miedo los animales?

miércoles, 25 de agosto de 2010

Los sueños, sueños son.

Creo que a estas alturas de la semana, y aunque todavía quedan un par de días para que se acabe (más bien tres), me puedo atrever a decir que me alegro de haber tomado la decisión de quedarme en el sitio de mi recreo y venir a trabajar todos los días desde allí. Cierto que es, desde el trabajo, algo más de una hora de camino de ida y otro tanto de vuelta pero ¿cuantas personas que viven aquí en Madrid o en los alrededores no tardan incluso más cada día del año?. Ayer me preguntó una amiga si no estaba cansada del madrugón. Ella se levantó a las 7, yo a las 7:10; entró en la oficina a las 8:00, yo a las 9:00 y salió a las 16:00, yo a las 15:00. A las 16:15 las dos estábamos delante de nuestro plato, ella no sé de qué y yo de carrillada estofada con un gazpacho y una cerveza muy fría. No sé cómo pasó ella la tarde, pero yo me eché una cabezadita de media hora (que no hubiera necesitado si no fuera porque me duermo a las mil); fui a comprar un regalo con mi hermana y después a un cumpleaños donde merendamos chocolate con picatostes (qué bueno), dimos un paseo ella y yo después mientras los mayores jugaban a las cartas y los pequeños a monstruos; nos recogimos a nuestra casa, cenamos unos poco y otros nada después del atracón del cumple, yo me puse a estudiar un rato y a leer otro poco antes de dejarme caer en la cama, dormir del tirón, tener un sueño de estos que ya te hacen levantarte de buen humor y darle un beso y un abrazo al único personajillo que se ha despertado cuando me iba.

¿Tú te has levantado con buen pie?

martes, 24 de agosto de 2010

Souvenirs

No sé qué ha pasado en esta oficina donde trabajo, ni qué o quien ha abducido a mis compañeros este año, pero el caso es que parece que estas vacaciones se han acordado todos de servidora (al contrario de lo que me ha ocurrido a mí, palabra, que he desconectado tanto que apenas los he tenido en mi mente) y me han traído regalitos varios:

Una ensaimada, no sé muy bien si para que la ponga de adorno, la trate mediante criogenización o me ponga a llorar directamente. Pero ahí está, con su cajita octagonal, tan mona y tan apetecible.



Crema de manos, cacao y jabón con olor a rosas que, por lo visto, son típicos de Bulgaria.



Y lo que más ilusión me hizo, las especias que me trajo de Marruecos otro compañero antes de irnos de vacaciones, y que probamos el sábado primos, hermana y demás familia en un cous-cous que me había comprometido a hacer este verano.



Yo a ellos les traigo algunas veces dulces o embutidos de los que hacen en casa, pero ni se me ha pasado por la imaginación siquiera traerles un souvenir de las vacaciones.

¿Vosotros tenéis costumbre de hacerlo? ¿Os han traído algo a vosotros?

lunes, 23 de agosto de 2010

Carretera y manta

Todo el santo día de ayer retrasando el momento y remoloneando para hacer la maleta y no encontré el momento. En mi cabeza una idea: apurar esta semana yendo y viniendo del sitio de mi recreo al trabajo y del trabajo al sitio de mi recreo. Me decía a mí misma que no, que tengo cosas que hacer en Madrid; que sí, que desde las tres de la tarde cunde mucho hasta el día siguiente; que no, que tengo que estudiar y que lo haría mejor estando sola en casa; que sí, que mi familia al completo sigue de vacaciones y así puedo estar con ellos; que no, que hay que conducir una hora de ida y otra de vuelta; que sí, que puedo descansar mucho; que no, que tengo que aprovechar para poner mi casa al día; que sí, que ya la pondría la próxima semana y que sí, que en cualquier momento puedo echarme atrás.

Vamos, que me he venido con lo puesto.

viernes, 20 de agosto de 2010

Punto final


Siempre he pensado, porque coinciden con semanas naturales, que mis vacaciones terminan el viernes, así que hoy, irremediablemente, se acabó lo que se daba. Por delante el fin de semana lleno de planes intentando apurar lo poquito que queda: chapa y pintura para mí; café y cena solo chicas hoy; comida con amigos y cena familiar el sábado y domingo de avituallamiento familiar y recogida.

Es lo que hay.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Operación mojito



Paso a paso

- Sentir morriña de los que te has tomado aquí y aquí.
- Ver que la frutera tiene limas. Comprarlas.
- Discutir, polemizar, opinar y consensuar la diferencia entre éste y una caipirinha.
- Quedar con amigas para hacerlos.
- Pedirle ayuda a los tíos Google y Youtube.
- Coger hierbabuena del jardín de la familia.
- Comprar otra botella de ron (por si nos embalamos).
- Buscar por las tiendas del pueblo soda, sin encontrarla.
- Hacer una llamada de teléfono.
- Consultar al camarero del bar donde tomas el aperitivo a diario y que se ofrezca amablemente a darte una botellita (creo que lo voy a ajuntar en FB).
- Y de repente ... caer en la cuenta de que antes del mojito tendrás que agasajar a tus invitados con algo de comer. ¡Menudo marrón! Que boquita tengo ...

Mañana os cuento que sale de todo esto.

(Sí, ya sé que me paso con las listas pero es que ahora mismo no doy para más)


Editado: Este es nuestro resultado.

lunes, 16 de agosto de 2010

Morena clara

En las poco más de 24 horas que llevo en el sitio de mi recreo:

- He puesto 6 lavadoras (y las he recogido y las he doblado y ya).
- Hemos deshecho las maletas.
- He pasado frío.
- He dormido tapada y con las ventanas cerradas.
- He comido un cocido (hogar dulce hogar).
- He encontrado en el mercadillo una falda por 3 euros.
- He comprado pollo asado sin gluten y he conocido a una asadora de pollos hermana de celiaca.
- Hemos colgado una lámpara.
- He corrido con la compra por la calle mientras me caía una tormenta de tres pares.

¡Ea!! Que se me han acabado los días de playita, vamos.

domingo, 8 de agosto de 2010

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