miércoles, 30 de noviembre de 2011

Libro de alimentos 2012

Cada año que pasa lo uso menos y luego me sorprendo de que a veces no me entero de las cosas, pero este año me ha sorprendido especialmente. Después de crecer y crecer durante unos cuantos años este año cambian el formato y no sólo es el doble de ancho y de largo sino que juraría que es menos de la mitad de fino.

¿Es un efecto óptico?
¿Se están rajando los fabricante?
¿Tiene más o menos marcas aptas?
 ¿O es simplemente una señal para que compremos llevemos un bolso más grande?
 ¿Lo tenéis ya?
¿Os gusta el nuevo formato?
Y, lo más importante ¿habéis echado algo de menos o hecho algún descubrimiento?

martes, 29 de noviembre de 2011

¡Que vivan las amigas 2.0!

Servidora de ustedes no suele apostar, jugar ni participar en sorteos bloggeros. Algunas veces se me van los ojos sí, y no lo puedo remediar, pero tengo muy mala suerte y la diosa Fortuna nunca se pone de mi lado.

Pero, no sólo eso cambió hace unos días cuando Lina sorteó unas muestrecitas de una cremita en su blog y fui una de las afortunadas ganadoras sino que, además, tuvo un detalle muy bonito conmigo. Tejió con sus manitas una boina igualita que esta y escribió una carta muy cariñosa de su puño y letra.


La boina me la he calado ya de cincuenta formas diferentes y, a Dios pongo por testigo, tendréis documento gráfico en cuanto me la pueda plantar y fotografiar con luz natural. La carta la guardaré con el mismo cariño con el que creo que fue escrita.


Querid@s, mi suerte está cambiando, así que, aviso, si vienes por aquí el viernes puede que te unas al club de los "suertudos".

P.D. No hará falta decir que las fotos también son cortesía de LIna.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Cada año llega antes la Navidad.

Ni los turrones en las tiendas, ni el iluminado de calles madrileño, ni el anuncio de lotería, ni el de freixenet, ni siquiera las pelis papanoelísticas de A3 (en sesión de tres seguidas ayer domingo). La navidad no empieza en mi casa hasta que sufrimos ese momento belén del colegio. ¿Alguien se acuerda? Porque el año pasado, menudo cachondeíto os trajistéis. Para mí que este año el "pastor chino" que nos ha tocado, ha quedado mejor que la cabra.

Espero que estéis de acuerdo, ¡ejem!.

viernes, 25 de noviembre de 2011

34. Versión 5.5

¿Estás leyendo esto? Seguro que entonces hoy sí puedes contestar a estas cinco preguntas:

1. ¿Te conectas a internet a diario?

2. ¿Desde que dispositivo lo haces (ordenador, tablet, smartphone ...)?

3. Si tienes algún problema ¿sueles solucionarlo sol@ o tiras de técnico?

4. ¿Has ido alguna vez a un ciber porque no tenías conexión donde estabas?

5. ¿Hasta donde crees que llega tu dependencia de internet?

jueves, 24 de noviembre de 2011

Amor a primera vista

Este nuestro mundo bloggeril es una de las cosas que tiene: el amor. Navegas, navegas y cuando te quieres dar cuenta te has creado una necesidad viendo algo que tienen o han hecho los demás. Lo mismo son unos zapatos que un vestido, que la última batidora que ha salido al mercado, un cd de música, una peli o una harina que no conocías. Otras veces, directamente, te comes con los ojos una receta que estás viendo y como no es cuestión ahora de enamorarse de brownies (he visto uno que me tiene loca) ni de bizcochos ni de bombones, hay que hacerlo de algo que vaya con tu plan. A veces esa receta se queda en tus pendientes por siempre jamás y otras puedes ejecutarla a las primeras de cambio.

El pollo con tomates que se marcó Virginia hace un par de días es una de esas recetas que me entró por los ojos. Tenía todos los ingredientes en casa, se prepara practicamente todo en crudo, no me complicaba la vida, era consistente sin ser una bomba calórica y sin gluten. Anoche lo cenamos y está tan bueno y sabroso y es tan fácil de hacer que ha pasado, con toda seguridad, a ser una de esas recetas que repites con asiduidad.

¿Creeis en el amor bloggeril a primera vista?

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¡Cuanto daño puede hacer el colegio en la paz familiar!

El jueves suele ser mi día de furia. Ese día en el que, quiera o no quiera, tengo que ir a la carrera. Se nos junta el judo, con la piscina, con mi hora de salida y mi cita semanal de grupo de estudio. A las 10 tengo que tener todos los deberes hechos y estar plantada delante del ordenador y eso, si sales a las 7 de la tarde de trabajar, os aseguro que es difícil. Así que, por imperativo maternal, se ha convertido en un día de cena rápida, que no es sinónimo ni de no cocinar ni de tirar de pizzas y comida preparada.

El pasado jueves el toro nos pilló más de la cuenta (ya ni me acuerdo el motivo) y la opción fue sandwich. En esas estaba yo, toda contenta pensando que me quitaba el marrón en dos segundos cuando el niño me dice: 
 
- ¡¡Sandwich!! Precisamente hoy que tengo que apuntar todo lo que como para ver si es sano.

- Un sandwich también es sano - contesto yo.

- Sí, seguro - dice él - El embutido no es sano.

- Pero te lo hago de jamón york.

- El jamón york es embutido.

- No, el jamón york está cocido y es muy sano, además, te pongo dos frutas y un yogurt y así comes de todos los grupos de alimentos.

Digamos que conseguí terminar de convencerle.



¿Puede o no puede un sandwich ser más sano que cualquier otro alimento?

martes, 22 de noviembre de 2011

Voluntad 0 - Kilos 4 o 5

Desde que sigo una dieta estricta me he tirado siempre el pisto de que tengo mucha voluntad porque no me la salto por nada. Pero no es verdad. No tengo. No puedo contenerme ante la comida. Este fin de semana intenté meterme en unos pantalones que ¡¡me apretaban en los muslos!!; en otros en lo que tuve que meter tripa para abrocharme y en unas botas que me tuvo que poner mi marido porque yo no tenía fuerzas para subir la cremallera con toda esa carnaza sobresaliendo. Y, por si todo esto fuera poco, tuve que escuchar a un conocido esa cosita tan grosera de "tú has engordao".


Ayer no me pude poner a plan, pero hoy empiezo sí o sí.

¿O no? Hagan sus apuestas.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Esto sí que es práctico

La mamá de una amiguita de mi hija ha tenido un detalle conmigo que comparto con vosotros. 

Se trata de una bolsa organizadora para meter dentro del bolso. Tiene varios compartimentos y cuando cambias de bolso sólo tienes que tirar y meterlo en el nuevo. Así se acabaron los olvidos del uno al otro.





Me parece uno de esos regalos prácticos y creo que pasaré de "regalada" a "regaladora" de este simple invento.

¿Lo conociais?

viernes, 18 de noviembre de 2011

33. Versión 5.5.



Uno de los, para mí, grandes placeres de la vida, es una buena comida rodeada de gente. Si encima es a mesa puesta y servilleta prendida, en un sitio con comida de calidad y buen servicio, el placer se eleva a infinito. 


1. ¿Tienes un restaurante favorito donde te guste volver siempre que puedes o eres más de probar sitios nuevos?

2. ¿Que aprovechas para comer cuando vas a uno?

3. ¿Dejas sitio para el postre?

4. ¿Café, copa o las dos cosas?

5. ¿Cuanto duran tus sobremesas?


¡Buen fin de semana a tod@s!

jueves, 17 de noviembre de 2011

Patatas fritas

¿Hacía mucho que no hablaba de mis fracasos culinarios? Pues dos en dos días y ambos, para no variar, con la misma receta. ¡Qué cruz señor! Eso de antojarse de cosas que, lo mires por donde lo mires no tienen adaptación posible, acaba con la paciencia de una.

Menos mal que todavía puedo mantener la honrilla haciendo algo básico. Ya os di mi recetilla para freir un filete como Dios manda y hoy ¿por qué no? Vengo con la versión "sin prisas" de las patatas fritas. Es lo que tiene dedicarse a la panadería y a la repostería, que con sus reposos los de cualquier otra cosa te parecen pecata minuta y te dan para todo, hasta para hacer fotos del proceso.

En primer lugar, después de cortar las patatas, las meto en un bol con agua fría (en esta época, al menos en Madrid, vale la del grifo), las doy un lavadito para quitarles el almidón y cambio el agua. Así las dejo, al menos,  entre 15 y 30 minutos.

Después las echo en la sartén (sin sal) y a fuego medio.

Mirad como están al chuf-chuf y como tengo la vitro como los chorros del oro.



A los cinco minutos aproximadamente, cuando vemos que empiezan a estar semi-cocidas, ¡subidón, subidón! Fuego a tope.


Hasta que están doraditas, las pongo en un papel de cocina para que suelten la grasa y las echo la sal.


Un huevo frito, unas salchichas y buen plato de patatas después se me curan todos los males.

Al fin y al cabo ¿a quien le importa cómo y cuánto se tardan en hacer unos bollitos de canela?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Y hoy de series



De momento sólo he visto el primer capítulo, pero como estoy un poco cansada de investigaciones criminales y amores de hospital. Voy a ver qué tal.

¿La habéis visto?

martes, 15 de noviembre de 2011

Va de libros

En vísperas de la Primera Guerra Mundial, una niña es abandonada en un barco con destino a Australia. Una misteriosa mujer llamada la Autora ha prometido cuidar de ella, pero la Autora desaparece sin dejar rastro…

Un terrible secreto sale a la luz…

En la noche de su veintiún cumpleaños, Nell O’Connor descubre que es adoptada, lo que cambiará su vida para siempre. Décadas más tarde, se embarca en la búsqueda de la verdad de sus antepasados que la lleva a la ventosa costa de Cornualles.

Una misteriosa herencia que llega en el siglo XXI…

A la muerte de Nell, su nieta Casandra recibe una inesperada herencia: una cabaña y su olvidado jardín en las tierras de Cornualles que es conocido por la gente por los secretos que estos esconden. Aquí es donde Casandra descubrirá finalmente la verdad sobre la familia y resolverá el misterio, que se remonta un siglo, de una niña desaparecida.

Mi opinión: Los best-sellers, lo son por algo. Aunque a veces algunos no le encontremos la explicación, un libro que se lee rápido y consigue entretenerte, sin más, puede llegar a serlo. La historia no es mala pero a mí no me ha llenado. Por momentos se me ha hecho aburrido y totalmente previsible. Si buscas algo ligerito, este es tu libro. No busques más allá porque no lo hay.



Los viejos vestidos, las viejas telas ahora tan de moda, esconden secretos que resumen una vida entera. Eso lo sabe muy bien Phoebe Swift, que a los 33 años renuncia a su lugar de trabajo en Sotheby’s para abrir una tienda de ropa y accesorios vintage en un suburbio de Londres. Rodeada de exquisitas piezas, Phoebe se prepara para comenzar de nuevo, mostrando a las jóvenes de hoy la hermosura de esas prendas tan femeninas. Corre la voz por el barrio, y las clientas que poco a poco van acercándose a la tienda, al salir del probador y mirarse al espejo descubren algo de sí mismas que no conocían. Un día Phoebe visita a Thérèse, una anciana francesa que desea vender toda su fabulosa colección de vestidos, a excepción de una prenda: un abrigo de niña azul. Las dos mujeres traban amistad y Thérèse, gravemente enferma, decide revelar a Phoebe la historia secreta del abrigo, que la lleva a recordar los tiempos de la Segunda Guerra Mundial, cuando ella era una niña y vivía en Avignon…



Mi opinión: El tema prometía y aunque no ha sido una decepción la verdad es que se le podía haber sacado mucho más jugo. Aun así, podría recomendarlo, aunque adivierto: es lo que yo llamo un novelón-novelón: un pequeño misterio por aquí, un par de chicos guapos por allá, una dosis de lujo y dinero y una historia de amor.


Así que, después de estas dos lecturas, no puedo por menos que volver a los brazos de Galdós y en esas estoy. Tengo el firme propósito de leer toda su obra antes de morirme. Lo adoro.

¿Tenéis algún escritor adorado?



lunes, 14 de noviembre de 2011

Sólo primos IV

Hemos tenido bajas. Unos por trabajo o por otros compromisos, pero otros nos han dejado para siempre. Al que se fue cuando debería estar todavía, le llevamos todos en el corazón y estuvo con nosotros. A los que nos han dejado voluntariamente, que les vaya bonito y dejen de joder hacer daño.

Nos juntamos treinta y cinco. Como cada año, antes del día, me tocó enfadarme, jurar y perjurar que nunca más organizo, mosquearme con los de todos los años y tener la colaboración de los de siempre, hacer mil llamadas, cerrar un menú que estuviera al alcance de todos los bolsillos, que no fuera escaso y, ya que me pongo yo, que no tuviera ni gotita de gluten, comerme la cabeza con el modelito (eso no difiere en nada de cualquier otro día que salga), hacer veinte copias de un cd lleno de fotos, envolver dieciocho pensamientos para las chicas, dar el visto bueno a la distribución de la mesa, llegar un poquito antes que los demás como si yo fuera la anfitriona, ser la tesorera y cuadrar las cuentas.

Pero lo que no fui capaz de hacer fue soltar el discursito.


sábado, 12 de noviembre de 2011

El mejor pan sin gluten. Paso a paso



Aviso: Este va a ser un post largo


Editado 28-3-2012 - Aviso importante: Comprobar siempre las etiquetas. La levadura de panadería de maizena, si no es apta, está etiquetada con "puede contener trazas de gluten", en casa de uqe esta leyenda no aparezca, se puede consumir. Se puede sustituir por la de Schär que sí lo es o por levadura fresca.


Hace meses que estoy maravillada, y creo que mi opinión es extensible a otros de sus lectores de este lado del charco, con las masas que prepara Mónica en Argentina y que comparte con nosotros en su blog "Recetas con amor para celiacos". Mónica es una madre que no se resignó y que probó hasta que dio con las texturas perfectas en la elaboración de pan, pasta y dulces sin gluten. Una madre que está siendo un poquito la de todos, porque no sólo comparte sus recetas en el blog, sino que ha resuelto todas nuestras dudas y nos ha ayudado en todo lo que hemos necesitado.

Yo había hecho un primer intento con tapioca comprada en el herbolario, pero Pikerita me dio la clave al contar en su blog que había comprado harina de mandioca en una panadería brasileña, etiquetada como "sin gluten". Yo pensé que tenía que encontrarla cerca de casa. En Madrid han proliferado muchos negocios latinos, entre ellos las tiendas específicas con productos importados. En el primer sitio que entré me hice con mi harina de mandioca, aunque quedé un poco desconcertada porque no hay un tipo, sino varios. Arramplé con todos.

Y empezó la función.

Cada una en su cocina, sin estorbarnos, pero codo con codo, Pikerita y yo compartiendo el momento, correo para arriba, quitamos esto, añadimos lo otro, consulta a Mónica, más horno, menos, mira mi foto, mira la mía, he cambiado esto, mira como queda, estoy emocionada, yo más ... Hasta dar con lo que nosotras consideramos es el mejor pan sin gluten que han probado nuestras boquitas.


Esto que hemos hecho es pan, pan de verdad, con su miga y su corteza, sin sabores raros, es rico, es sabroso y es fácil de hacer.

Lo hemos hecho juntas y juntas os lo presentamos hoy, ella con sus explicaciones y yo con las mías, cada uno que tome de aquí y coja de allá y que escoja, pero no dejéis de probarlo. Por mi parte, ya sólo me queda añadir que ha sido una maravillosa experiencia, compartir esto con alguien como ella ha sido una delicia, no ha dejado nada para ella solita, no se ha guardado ningún secretito. Me ha encantado "trabajar" contigo, ha sido la primera vez pero espero que no sea la última.

Y ahora sí, os cuento ...


PAN DE VERDAD SIN GLUTEN

Ingredientes:

Harina:
100 gr. almidón agrio de mandioca (no almidón dulce ni harina de mandioca).
100 gr. maizena
100 gr. leche en polvo
1 sobre de levadura panificable Maizena en polvo
1 cucharadita de goma xantana.
Sal

1 huevo
2 cucharadas de aceite

Chicle:

200 cc de agua
4 cucharadas soperas de almidon agrio de mandioca


Elaboración:

Lo primero de todo es hacer nuestra "harina", para ello echar en un bol la harina de mandioca, la maizena, la leche en polvo, la levadura, la goma xantana y la sal y mezclar con un batidor metálico. Reservar.

Para el chicle, echar en un cazo el agua y las cuatro cucharadas de harina de mandioca reservadas para ello, todo en frio. Llevar al fuego. Enseguida empieza a formarse el chicle. ¿Lo apreciais en la foto?


Estará listo cuando empiece a despegarse del fondo y las paredes del cazo. Reservar.


En un bol, echar el huevo, el aceite, la sal y dos cucharadas de nuestra "harina" y mezclar con el batidor metálico.

Añadir el chicle.

Mezclar ..

Añadirle un puñado de harina ..


Y mezclar hasta obtener una masa elástica

Ir añadiendo toda la harina y amasando en la mesa ..

Se formará una masa muy elástica que no rompe ..

Ni se pega . Es una gozada.

Formar una especie de rulo y cortar como en seis trozos aproximadamente ...

Dar forma de panecillos y colocar en la bandeja del horno espolvoreada con harina. Dejar levar en ambiente templado unos cuarenta minutos tapados con un plástico No subirán mucho, pero no prologar el tiempo. Es suficiente.
Una vez transcurridos los 40 minutos, pincelad con leche para que tengan brillo una vez hechos.

Ahora los metemos al horno precalentado a 140º. Así estaban a los diez minutos de cocción.

Así a los 20 minutos ...

Y así terminado ...


Y para terminar, ya de verdad, que esto me ha quedado más largo que el día del Corpus, aquí tenéis los datos de la tienda donde yo compré mi harinita de mandioca maravillosa.



Os recuerdo que Pikerita la encontró en una panadería brasileña: aqui.

Y que podéis entrar en cualquier tienda de productos latinos, casi con el 100% de seguridad la vais a encontrar.

La goma xantana, como ya hemos contado tanto ella como yo la podéis encontrar en la tienda de Manuel Riesgo.

Ah, se me olvidaba, gracias al fotógrafo que me tiró las fotos cuando yo estaba con las manos en la masa, mi hijo siete años. Jamás pensé que habría alguna que se salvara.

Bagels sin gluten



A veces es difícil, pero otras es tan fácil como cambiar una harina por otra (proceli).

Pan rapido sin gluten sin levadura y barato.

¿Te imaginas que vas por la calle, te caes, te ayudan a levantarte y luego te piden 15 euros por el trabajito? ¿O que te pierdes en un aeropuerto, te encuentras con alguien que conoce la salida y se niega a decirte donde está? Pues así me hacen sentir algunas veces con este tema de la cocina sin gluten. Están los que saben y se lucran con ella y están los que saben pero no comparten. Con su pan se lo coman, que diría mi madre. Pero están los que no tienen secretos, los que dan todo desinteresadamente, los que te ayudan, te aconsejan, y los que trabajan contigo. Como Luis, cocinero, que me mandó un mail con todas sus recetas, con todas las pruebas que ha hecho y sus fórmulas sin gluten. Gracias Luis. Y como Lourdes, mi querida  compañera, la persona que siempre ha estado ahí corrigiendo mis fallos o sugiriendo y aportando, buscando conmigo. Hemos trabajado juntas en esto,  y ella ha hecho su presentación y yo la mía. Hemos cruzado correos, nos hemos comentado nuestros fallos, nuestra pruebas, hemos repetido y hemos vuelto a repetir. Con ella lo haría mil veces. Gracias a tí también.

Seguimos imaginando, ¿imaginas que vas al mercado, ves que el besugo está a 60 € el kilo, que el médico te ha dicho que comas pescado y que no hay opción de comprar sardinas? ¿O que tienes la opción de comerlo pero necesitas 6 horas de elaboración antes?

Eso nos pasa a los celiacos, o pagamos un dineral por nuestro pan (el que yo compro cuesta alrededor de 4 euros el paquete de 4 panecillos enanos) o me lío la manta y la cabeza y lo preparo yo con una harina cara también e invirtiendo mucho tiempo en preparar primero y en recoger y limpiar después. Que es muy gorda la que se monta.

Con esta fórmula matamos varios pájaros de un tiro:

- Es barata.
- Es limpia.
- Es rápida.

Además, por si fuera poco, admite múltiples versiones, sin fracasar estrepitosamente.

Esta es la fórmula

400 gr. de harina de arroz (se puede sustituir con 3 partes de maizena y 1 de arroz)
400 gr. de leche (se puede sustituir por bebida de soja)
4 huevos grandes (se pueden sustituir por cuatro cucharaditas de lecitina de soja)
4 sobres dobles de gasificante (los 4 blancos y los 4 morados de mercadona)
1 chorrito de aceite de oliva
1 puntita de goma xantana (opcional, también se puede eliminar)
Sal

Así se hace:

Mezclar a mano o a máquina, pero muy, muy bien mezclado y hornear con el horno a tope de temperatura (el mío sólo llega a 250º) con la bandeja abajo hasta que el pan tenga color. Esto es lo más importante y la verdadera garantía de éxito: tiene que subir muy rápido.

Distintas versiones:

1.- En un molde con tapa. La fórmula completa, con 400 gr. de harina de arroz. 40 minutos de horno. El resultado es un pan denso, ideal para tostadas.


2.- Con la mitad de cantidades, echando directamente la masa sobre la bandeja del horno (con papel de hornear). En 15 minutos mezclas, horneas (10´) y listo para comer.


3.- Lo he hecho en un molde barro (unos 30 minutos). Este queda crujiente. Crujiente de verdad si le metemos un cacharrito con agua al hornearlo.



4.- Con maizena (a la cual no quiero ni nombrar porque si estaba rebotada por retirarnos la levadura de panadería más lo estoy después de recibir su patético correo dando "explicaciones"). Con 150 gr. de maizena y 50 gr. de harina de arroz, dos cucharaditas de lecitina de soja, 240 gr. de leche, aceite, goma y sal y 20 minutos de horno. Esponjoso.


5.- Con las mismas cantidades (maizena y harina de arroz) en moldes de madalenas. Con 10 minutos de horno. (A tope, que no se nos olvide) Panecillos tiernos por dentro y crujientes por fuera. Según mis hijos los mejores.



Para comer en crujientes tostadas con algo salado.


Con mantequilla y mermelada de moras casera.


Y en bocata.



O como se t

Pan facil sin gluten con cuatro harinas

A veces las ganas de trabajar en algo, la idea o la inspiración te llegan de la forma más tonta. Yo la recibí ayer en forma de escapada de unos minutos a la calle, sentándome en el banco del parquecillo a la puerta de la oficina, a la sombra, en manga corta y notando que estaba en la gloria. Hacía la temperatura ideal.

Disfrutamos días inmejorables para los que probamos con el pan. Con estas temperaturas altas pero todavía soportables el proceso de levado se acelera y todo funciona como tiene que ser. No hay grandes esperas en ninguna de las fases y entre y una y otra podemos podemos hacer cualquier cosita rápida.

Sigo con mis mezclas de harinas y prescindiendo de los preparados panificables comerciales. En esta ocasión: cuatro harinas por error. Sí, por error. La cucharada de harina de arroz se me coló al equivocarme de bote (tengo cuatro botes iguales con cuatro harinas diferentes en la encimera de mi cocina: mandioca, arroz, maizena y garbanzo) el resto en sus respectivas bolsas o cajas en un cajón que ya no sabe ni lo que tiene dentro (ni yo tampoco).

Sin mancharme ni tan siquiera las manos, esta es mi prueba de ayer:

Le puse:

- 50 gr. de harina de garbanzo.
- 50 gr. de harina de arroz.
- 50 gr. de almidón dulce de mandioca
- 50 gr. de maizena
- 2 cucharaditas de moka de goma xantana
- 1 sobre de levadura de panadería.
- 200 ml de agua templada.
- 1 cucharadita de azúcar.
- Sal
- Un dedito de agua templada.

Así lo hice:

Mezclamos todas las harinas, la goma y la sal en un bol.

En un vaso alto, ponemos el dedito de agua templada, la cucharadita de azúcar y el sobre de levadura y dejamos espumar hasta que llegue arriba.

Cuando haya subido la espuma, añadimos el agua y la levadura a la harina y mezclamos con una espátatula de silicona, haciendo movimientos en ella como si amasásemos (es muy pegajosa y no se puede coger con las manos). Dejamos reposar tapada con un paño hasta que doble su volumen.

Una vez que haya doblado, volvemos a trabajar con la espátula para sacarle el aire. En una bandeja de horno, ponemos papel de cocina o engramos y con una cuchara vamos echando montoncitos de masa dándole forma de bollitos de pan.

Precalentar el horno a 180º. Mientras, dejar que doblen otra vez su volúmen los panecillos. Meter al horno hasta que estén doraditos (unos 30 minutos).

Lo que salió:

- Corteza crujiente.
- Sabor a pan. Mi jurado particular dijo: "Mamá, hoy exquisito" (No tomar esto al pie de la letra)
- Miga: algo húmeda pero no demasiado compacta.

Cómo se ve:


Pan fácil sin gluten. Paso a paso.

Os presento a mi nueva amiguita la amasadora del Lidl. Creo que es una gran ayuda y aunque he leído y además me han contado que es única para montar claras y nata (sin hacerla mantequilla), yo sólo puedo hablar de lo que he probado y es a amasar con ella. Si el aparatejo es nuevo, lo mejor es no probar con una receta que lo sea, así que sólo me he atrevido a hacer unas pequeñas modificaciones sobre la receta del "pan de verdad"


Esta vez utilicé levadura fresca (medio taco de levital) y lo puse a espumar con un dedito de leche tibia y una cucharadita de azúcar. En vaso de plástico sube antes.


En la amasadora hacemos la mezcla de harina con los siguientes ingredientes: 100 gr. de almidón dulce de mandioca, 50 gr. de maizena, 50 gr. de harina de arroz, 100 gr. de leche desnatada en polvo, 1 cucharadita de goma xantana, sal.


En un cazo ponemos 200 ml de agua fría y tres cucharadas (no colmadas) de almidón agrio de mandioca, mezclamos bien y lo ponemos al fuego hasta que obtenga esta consistencia de chicle.


Una vez templado, añadimos a nuestra harina el chicle, un huevo y dos cucharadas de aceite de oliva.


Y después la espuma.


Amasamos durante 4-5 minutos.


Sobre un papel de cocina engrasado hacemos bolitas aplastadas (con esta cantidad me salieron siete) y dejamos en un lugar templado no más de una hora, aunque no doble su volúmen. Aunque la masa es algo pegajosa, con las manos mojadas se maneja a la perfección.


Metemos en el horno precalentado a 170º hasta que nuestros panecillos estén bien doraditos.


Y rellenamos con lo que más nos guste.


Espero que os haya gustado.

Con esta receta me despido de todos hasta el lunes ¡¡¡Me voy de puente!!

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