Tres apuntes personales sobre esta receta que voy a poner hoy:
1.- Es pecado. Gula elevada a la máxima expresión. Maravillosa. Una delicia. La mejor tarta del mundo entero. Mi favorita.
2.- Si te gusta esta receta o cualquier otra que encuentres por la red, no te limites a guardar un enlace. Copiala, imprimela o lo que sea. Las páginas web y los blogs se los lleva el viento. (Yo tenía un paso a paso enlazado que me hubiera evitado escribir aquí hoy todo este testamento, pero ... ¡desapareció!).
3.- No es difícil. A pesar de su apariencia compleja, me atrevo a decir que es para principiantes. Sólo requiere un poquito de tiempo, tampoco demasiado, de verdad de la buena.
Allá va.
Ingredientes:
Para el bizcocho:
100 gr. de chocolate (usé Nestle postres)
100 gr. de harina de arroz
50 gr. de maizena
Una pizca de sal
180 gr de azúcar
120 gr de mantequilla
100 gr de leche
4 huevos
2 cucharaditas de levadura
Para el almíbar:
100 gr. de azúcar.
100 de agua
Un chorrito de ron
Relleno:
Mermelada de albaricoque.
Para la cobertura:
- 150 gramos de chocolate (Nestle postres).
- 150 ml. de nata para montar.
- 75 gramos de mantequilla.
Preparación:
Yo hago el bizcocho el primer día, termino de montarla el segundo y la comemos el tercero.
En primer lugar fundir el chocolate y la mantequilla y dejar que se temple. Batir las claras a punto de nieve con la mitad del azúcar.
Batir muy bien las yemas con la otra mitad del azúcar y añadir el chocolate fundido, la harina, la levadura y la pizca de sal. Agregar las claras a esta mezcla y mezclar de forma envolvente.
Echar en un molde redondo previamente engrasado y meter al horno, precalentado a 180º durante 25 minutos, después de este tiempo, bajar la temperatura a 160º y dejar 25 minutos más.
Una vez frío el bizcocho (yo lo dejo un día entero) abrir por la mitad y preparar el almíbar calentando en un cazo el agua, el azúcar y el chorrito de ron. Echar el almíbar repartiendo sobre las dos caras de la tarta y a continuación la mermelada de albaricoque en la mitad de abajo. Montar las dos partes.
Para la cobertura, ponemos a calentar en un cazo el chocolate, la nata y la mantequilla. Una vez todo fundido, con un cazo, echamos el chocolate sobre la tarta (yo la pongo en una rejilla y con un plato debajo) sin extenderlo con nada, sólo dejarlo caer sobre la tarta hasta que esté bien cubierta.
Enfriar en la nevera para que endurezca el chocolate y listo.
Y termino deciendo que hoy sí que empieza mi cuenta atrás y, durante unos cuantos días, todos los post que escriba llevarán un pequeño añadido referido a ella.
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1.-
Ya estoy aquí . Paso mis horas plácidamente entre batista, organza y raso rosas. Soy el juguete de la casa. Como, duermo y lloro, lloro mucho, pero tengo cuatro pares de brazos para merecerme