Cuando someto a mi hijo pequeño a una sesión de arrase total en centro comercial y empieza a emitir sus quejas tipo: "cuándo nos vamos", "vámonos ya", "estoy harto", siempre le digo la misma frase :"aguanta un poquito que luego te voy a hacer feliz". Si la sesión es doble, y además de las probaturas de mamá hay que someterse a las indecisiones de una adolescente, la solución pasa por extender el momento felicidad a los tres porque no olvidemos que también somos dos mujeres probandonos ropa y un niño quejándose continuamente.
Así que el viernes, después de unos vaqueros blancos (otros), unos
zapatos, una
camiseta, un par de cinturones, otro par de
pañuelos para mí y una falda y un conjunto de camisetas casi iguales para ella (??), tres horas para arriba y para abajo, unos pies destrozados y un hambre atroz el niño pregunta:
"¿Cuando me haces féliz?". Y allá que nos fuimos.
Pedimos la famosa hamburguesa con el nuevo pan sin gluten de McDonald's. Decidieron ir ellos y yo me senté a esperar mientras la señora de al lado me daba palique (era ella, lo juro). Pensé que una de las cargas que tendríamos que soportar es que tardarían un poco más de lo habitual en servirnos porque nuestro pan está congelado, pero no, vinieron rápido.
De primeras todo aparentaba ser perfecto pero al coger mi hamburguesa por la parte de abajo el pan estaba frío. "Lo sabía", pensé. Pero nada, allá que me fui a decirlo. Apenas tardaron otros cinco minutillos en traérmela, esta vez en un recipiente más pequeño del que le corresponde por tamaño a un Big Mac, toda "espachurrada" y no demasiado caliente tampoco.
Pero bueno, que me la comí y estas son mis impresiones:
- No tienen controlados los tiempos aunque supongo que esto cambiará. Todos sabemos que con el toque de calor el pan sin gluten gana bastante. Espero que lo aprendan pronto.
- El pan no tiene mal sabor, pero, como dijo David en los comentarios, desmiga. Noté mucha diferencia entre la tapa de arriba, que sí estaba templada y la de abajo que era la fría. La textura ... ¡qué difícil es conseguirla!.
A pesar de lo dicho en los dos puntos anteriores, esto no es una queja ni mucho menos. Tienen las herramientas para mejorarlo sólo controlando un poco la forma de hacerlo.
Y sí, fuimos felices.