Primero nos invadieron sus muebles. No, primero nos invadieron ellos, después sus muebles, ultimamente su novela negra y ahora sus caramelos y gominolas sin gluten.
Es lo que tiene salir de compras rebajiles y no triunfar, que una se tiene que ir a casa con lo que sea y al final no ha sido cualquier cosa, ha sido regaliz y ¡¡blando!! del que a mí me gusta.
P.D. Triunfar no triunfé, pero tampoco llegué a casa con las manos vacías. Faltaría más.