Mi amiga Marimar, llama a estos días mis "días de gloria bloggera". Son esos días en los que yo me siento feliz de tener este blog y puede ser por muchos motivos: porque me siento bien por algo que he hecho con mis compañeros, porque una receta o un post tienen buena aceptación, porque alguien me escribe o habla conmigo, porque alguien ha aprendido a hacer pan en un curso en los que participo ... Momentos, simplemente, en los que me siento bien por llevar aquí casi diez añitos ya, con sus buenos y malos momentos.
Y hoy, queridos, es uno de esos días. Un día de resaca post-finde maravilloso, después de mi asistencia a la Jornada Especializada en Celiaquía y Dieta sin gluten organizada por En Destino y Asociación Celiaca Aragonesa y que os voy a contar en cuatro actos empezando de la peor de las maneras, aunque rápido lo vais a entender:
YO
Madrid, sábado 13 de diciembre, 8:27 de la mañana. El tren que me llevará a Huesca sale a las 8:30. Suena mi móvil:
Amaya: Nuria, ¿dónde estás? Estamos en el tren ya.
Yo: ... ¿Qué? ...
Amaya: ¿Dónde estás?
Yo: ¡¡¡En la cama!!
Me he dormido después de una semana horrible (de las peores de mi vida). Me he dormido y no hay forma humana de llegar a la estación en 3 minutos. No hay forma humana de cambiar el billete en 20 minutos de cortesía que te dan y no hay forma humana de comprar otro que me lleve a Huesca a una hora decente. Tengo ganas de llorar y me siento bloqueada, pero también tengo un par, así que ... cierro la maleta, cojo mi coche y ¡caminito de Huesca! 389 km conduciendo, escuchando música y cantando a voz en grito para no aburrirme.
Llego dos horas después de lo previsto y me pierdo las dos primeras paradas de la ruta de tapas que nos han preparado. La primera muestra de que Huesca es una ciudad muy concienciada con los celiacos y con la dieta sin gluten. Lo veo nada más llegar allí mientras espero, en la última parada, a que lleguen mis compañeros: todos los platos de la carta, menos uno, están señalados con la espiga barrada.
LAS JORNADAS
De las maravillosas tapas, las visitas a las cocinas y la degustación de las mismas, vais a tener que esperar para saber más a que os cuenten mis compañeros de viaje Ricardo (de Celiaco a los 30), Lourdes (de La cocina de Pikerita), Amaya (de Celiaquitos), Ana y Victor (de Caminar sin Gluten) y Bárbara de (Cocina Sin).
Yo tan solo os digo que, la primera sorpresa, fue cuando nos contaron que en Huesca hay una gran mayoría de bares con cerveza apta sin gluten. Es normal ¿no? Al fin y al cabo Ambar es una cerveza de la tierra.
De izquierda a derecha: Moderador, Juan Carlos García (FACE JOVEN); Historias Celiacas, Celiaco a los 30, Celiaquitos, Caminar sin gluten, Destinos Sin Gluten, Sin Gluten, Pikerita.
Para continuar, asistimos a dos de los actos programados en las jornadas.
En la comida, pudimos conocer a Mateo, nuestro concursante celiaco en Masterchef. Un chico encantador, guapísimo y que está poniendo a los celiacos en el mapa allá por donde va. Fue un encuentro muy cortito porque estaba muy ocupado, pero ... en solo unos días le volveremos a ver y esperamos tener la oportunidad de charlar un poco más.
Después, vino otra aportación nuestra a las jornadas: una tertulia para exponer qué hacemos con nuestros blogs y qué podemos aportar con ellos: intentamos desdramatizar y normalizar nuestras vidas y transmitirlo a los celiacos que nos leen; aportamos la información de la que disponemos desde la responsabilidad y sabiendo de lo que hablamos y, añado: estamos siempre dispuestos a participar y colaborar con nuestras asociaciones, con todas y cada una de ellas, participando activamente en todo aquello para lo que podamos ser útiles. Estamos y somos parte de ellas.
Y para rematar, churros ... ¡ay mamá!! ¡¡Churros de verdad!! Recién hechos, crujientes, sabrosos, con chocolate, sin chocolate, rellenos de crema ... Hechos por un maestro del gremio. Cuatro generaciones de una familia haciendo churros y ¿se le iban a resistir unos sin gluten? Pues no. Los ha conseguido de forma insuperable. Y no sólo eso, en "A Bocados" puedes encontrar también gofres y crépes sin gluten, pero tendréis que esperar a que os lo cuenten mis compis porque la que escribe, como ya sabéis, tuvo que volver en coche y se perdió la merienda del domingo.
HUESCA
Todo lo que Huesca tiene que ofrecer a los celiacos no había podido imaginarlo ni siquiera en mis mejores sueños. Si alguien se pregunta por qué nos invitan a estos eventos creo tener al respuesta muy clara para este caso: Huesca merece un lugar de honor en el trato que nos da y es desconocido por la mayor parte de nosotros. Merece que lo contemos y que todo el mundo lo sepa. Yo llevo 10 años en este mundo y no sabía hasta que punto podía ser un paraíso para nosotros. Y vaya si lo es: multitud de restaurantes y bares con menús sin gluten y cerveza apta identificados en desde la misma puerta. Con primeros, segundos y postres (sí, postres de verdad). El único bar estrella Michelín de España, tapas, raciones, dulces, turrones ... En cada esquina, una espiga barrada, un cartel "sin gluten" ... Es algo increíble.
El domingo rematamos con una visita a Huesca, de la mano y guiados por Teresa, también celiaca y también bloggera en "El Rincón sin Gluten" y su compañero Pedro. Decir que es un lujo visitar una ciudad con alguien así, que conoce cada rincón, cada edificio y cada piedra del mismo es quedarse muy corto. Toda su información es una verdadera master class, un privilegio.
Como buena castellana (aunque entreverá) y amante del románico, creo que fue un auténtico privilegio aprender tanto de ellos y sus aportaciones que no suelen ser las que están en las guías de viaje.
Me atrevo a decir que quedamos todos impresionados con lo que vimos y con lo que escuchamos.
LA GENTE
Viajar acompañada de los que ya conoces desde hace años, a los que aprecias, con los que te diviertes, compartes muchos puntos de vista y te ríes, es genial y divertido ya en sí; conocer gente nueva en estos sitios, implicada con la enfermedad celiaca, miembros de asociaciones, empresarios que se dedican al mundo sin gluten y que persiguen lo mismo que tú y trabajan para conseguirlo, es enriquecedor; pero llegar al recinto donde vas a participar en la tertulia y que varias personas que te siguen en el blog, se levanten de su sitio cuando te ven para identificarse y saludarte, que de repente tengan cara y voz, es una sensación indescriptible.
Me gusta la gente y soy un ser social. Ojalá hubiera podido estar más tiempo con cada uno de vosotros. Sois los que, de verdad, le dais sentido a todo esto.
Y para rematar, me he traído unas frutas escarchadas compradas en la tienda de ultramarinos más antigua de España, que son uno de los vicios inconfesables de mi padre y de mí misma.
Juro que volveré a Huesca. He sido absolutamente feliz estos dos días y todavía me dura.
Gracias, gracias y gracias.


















