El truquillo que os conté el otro día que vi en una peli funciona. Seguro que, incluso para el que ha visto la película, podría pasar desapercibido, pero yo soy amante del Plum Cake en todas sus presentaciones y el mayor problema que tenía siempre al hacerlo era la distribución de "los tropezones" por el mismo, así que, cuando escuché que había dos opciones para mantenerlos en su sitio, batir muy bien la masa o dejarla reposar toda la noche en la nevera, no dudé en probar. La segunda opción me parecía mejor (en una masa más densa sería más difícil que ciruelas y frutas pudieran campar a sus anchas). Al fin y al cabo, suelo batir bastante bien todas y no me había funcionado. Así que, tal y como os dije, he probado el truco, y aquí tenéis el resultado. ¡¡Probad!!
Ingredientes:
- 250 gr. de mantequilla (pomada)
- 250 gr. de azúcar.
- 170 gr. de harina de arroz.
- 80 gr. de maizena.
- 1 cucharadita de goma xantana (opcional)
- 50 ml de leche.
- 4 huevos.
- 1 sobre de levadura de repostería.
- 100 gr. de frutas confitadas.
- 100 gr. de ciruelas pasas.
- Ron
Elaboración:
- Mezclar las harinas, la goma xantana y la levadura en un recipiente aparte.
- Batir muy bien la mantequilla con el azúcar haste tener una mezcla blanca. Es muy importante que la mantequilla no esté fría. Si lo está, quedarán grumos y luego el resultado final será aceitoso.
- Sin dejar de batir, añadir los huevos uno a uno. Hasta que no esté cada uno perfectamente integrado no añadir el siguiente. La mezcla tiene que estar perfectamente ligada, espumosa y blanquecina.
- Agregar la harina tamizada y la leche. Insisto: todo tiene que estar muy bien batido, sin grumos de mantequilla ni de harina.
- Dejar reposar toda la noche la masa en la nevera.
- A la mañana siguiente, partir en trocitos las ciruelas y macerarlas con el ron durante una hora aproximadamente.
- Precalentar el horno a 180º, arriba y abajo.
- Con la masa bien fría, añadir las frutas y las ciruelas escurridas y mezclar bien hasta que se repartan por toda la masa.
- Engrasar y enharinar un molde rectagular y alargado.
- Hornear unos 45 minutos.
- Dejar enfríar y desmoldar.
Quien me iba a decir a mí hace unos años que sería capaz de hacer recetas que requieren una espera más larga. ¡¡Con la poca paciencia que tenía antes en la cocina!! Pero el resultado merece la pena.
¿O no está diciendo cómeme esa última foto que he colgado?









