viernes, 24 de junio de 2016

Schär & Pan: Chapatas sin gluten

¡¡Hola!!

¿Verdad que en España ya da pereza encender el horno? Estamos soportando temperaturas muy altas pero como este blog traspasa fronteras y tiene seguidores en otros rincones del mundo, y como algunos no dejamos de comer pan casero y sin gluten incluso en verano, hoy reedito este post que fue publicado aquí hace ya un par de años pero que cumple con todos los requisitos del Proyecto Schär y Pan: ser de un maestro panadero, utilizar una sóla harina, la Mix B de Schär, y ser fácil de elaborar.  

Como os decía, es un pan que elaboro siguiendo la receta e indicaciones de   Iban Yarza y adaptando nada más que las cantidades de agua y harina. Él, en la receta con gluten, utiliza menos cantidad de agua, pero igualmente se las tiene que ver con una masa muy pegajosa, como las nuestras de siempre ¿no? Así que, celiacos del mundo ... ¡¡esto es pan comido para nosotros!! 

¿Dónde está la curiosidad y por qué este pan es diferente? Pues en que se hace con un levado muy, muy lento y apenas sin amasar. Eso nos dará un pan con alveolos más grandes y además, nos beneficia a los que trabajamos recetas con harinas sin gluten, donde, normalmente, lo más difícil es el amasado precisamente.

Si os interesa la receta y queréis probar, os recomiendo que veáis primero este vídeo:




y, sigáis los pasos que va dando en él, pero, lógicamente sustituyendo los ingredientes por estos sin gluten: 

Ingredientes

500 ml de agua helada
10 gr. de levadura fresca de panadería
500 gr. de harina Mix B (Pan) de Schär

8 gr. de sal


Después del reposo de la masa durante, como os dice, al menos 12 horas. Obtendréis algo semejante a esto. Al ser un levado tan lento, el alveolado del pan final será más grande.



Dividir la masa en dos y empezar con el proceso de plegado. Untar la superficie de trabajo y las manos con aceite y plegar de esta forma, siempre con mucho cuidado para no desgasificarlo demasiado:

1. Estirar y plegar
2. Cerrar
3. Dar la vuelta.
4. Estirar de nuevo



Dejamos reposar, la masa se relajará y habrá que repetir estos pasos 3 - 4 veces, siempre con mucho cuidado de que no pierda mucho aire. Después embadurnar bien de harina la chapata y darle forma. Dejamos levar y, como siempre, esperamos a que doble su volumen la masa.

Pasamos ahora a la cocción del pan, que es también muy importante y que, insisto, veréis muy bien en el vídeo y entenderéis perfectamente con las explicaciones de Ibán.

  • Encendemos el horno a máxima potencia (unos 250º) con una bandeja con agua en la parte inferior.
  • Cuando el horno esté bien caliente, metemos la bandeja con el pan y cerramos inmediatamente para que no pierda vapor. Lo necesitamos al principio de la cocción, así que, si es necesario, podemos pulverizar las paredes del horno con agua a los 5 minutos (tranquilos, un pan no es un bizcocho, podemos abrir un poco el horno y no se bajará).
  • A los 10 minutos, bajamos la temperatura del horno a 220º, sacamos el agua y seguimos horneando durante 25 minutos más.
  • Después de este tiempo, apagamos el horno y podemos dejar 30 minutos más en el interior del mismo.
Yo he repetido la receta varias veces y también he hecho distintos tamaños, por lo que varío los tiempos de cocción y, en mi horno, también la temperatura. 

Pero los resultados, creo, saltan a la vista.

Chapata pequeña. 





Chapata grande.



Corteza muy crujiente.



¡Y grandes alveolos!


Os recomiendo que probéis la receta. En sencilla y el resultado es espectacular. Y, si sois principiantes ... ¡¡da igual!! Es muy fácil.

Ah! Y, si os apetece, podéis leer también mi último artículo en el blog de Schär: Ideas para un picnic sin gluten.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Sin gluten: Picos o colines


¡Buenos días!! ¿Cómo estáis? Yo de vuelta con una nueva receta para el reto Schär & Pan. Una receta que demuestra de nuevo que hay muchas formas muy, muy fáciles de hacer pan sin gluten: Colines o picos sin gluten.

De pequeña, cuando mi madre o mi abuela me mandaban a comprar el pan en el pueblo, o cuando venía la furgoneta a la puerta de casa a venderlo y me tocaba bajar a por él, tenía como premio un colín que me regalaba el panadero. A día de hoy, es una costumbre que allí se mantiene y es como una "chuche" para los niños. Pero también los colines o picos, ese pan duro y sabroso, son el acompañante ideal de aperitivos, tapas, embutidos o salsas; están en nuestras despensas y se sirven en bares y restaurantes habitualmente. Por supuesto, para los más cómodos, ya podemos encontrarlos sin gluten en el mercado, pero también podemos elaborarlos en casa.

La receta es simple y se elabora con una masa básica de pan, pero podemos enriquecerlo con semillas (amapola, sésamo, pipas ...), hierbas o especias que le darán nuestro toque personal y nuestro punto gourmet. Además, al ser un pan ya duro de por sí, se conserva muy bien en un recipiente o bolsa cerrada y es un buen recurso para tener siempre pan a mano.


Ingredientes:

- 250 gr. de harina Mix Pan - Mix B de Schär.
- 200 ml. de agua
- 3 gr. de levadura seca de panadería.
- 5 gr. de sal.
- 20 ml de aceite de oliva.



colines sin gluten receta

Elaboración:

- Mezclar la harina con la levadura.
- Añadir el agua y el aceite y amasar durante 4-5 minutos en amasadora. 
- Añadir la sal.
- Amasar 2 minutos más.
- Dejar levar la masa hasta que doble su volumen. Esto dependerá, como ya sabéis, de la temperatura y humedad del ambiente.
- Amasar 1 minuto para sacar el aire de la masa.

En este pan sólo realizaremos ese primer levado y pasaremos directamente a formar nuestros colines o picos. Yo opté por hacerlos al estilo camperos y resultó lo más laborioso de la receta, pero también podemos hacer baritas más largas e incluso ayudarnos de una manga pastelera. 

Seguimos: 

- Con ayuda de un poco de harina, dar la forma deseada a nuestros colines o picos (tened en cuenta que crecerán en el horno un poco, así que no se deben hacer demasiado gordos).
- Precalentar el horno a 200º.
- Hornear durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados. 
- Enfriar sobre una rejilla.

¡¡Y listos para consumir!! 



picos sin gluten receta

Espero que os guste la receta de pan facilón de este mes y que no os hayáis perdido mis sugerencias para disfrutar en un picnic sin gluten, mi nueva aportación en el blog de Schär



miércoles, 27 de abril de 2016

Sin gluten: Pan de leche fácil de Dan Lepard

¡¡Hola a todos!!

¿Os acordáis de este post? En él me comprometí a intentar adaptar una serie de recetas de maestros del pan utilizando una harina comercial (la marca elegida fue Schär) y a la que la gran mayoría de vosotros tuvieses un fácil acceso en comercios.  En él también os decía que, sin lugar a dudas, añadir otra serie de harinas más naturales a nuestros panes ha sido un gran paso pero que a veces lo que nos resuelve en lo fácil ¿no? Así que, después de investigar recetas sencillas, aquí va mi primera propuesta de esta serie de post que voy a publicar.  

He elegido para hoy un pan de leche del maestro Dan Lepard, publicado en su libro "Hecho a mano" y que es una receta muy sencilla basada en una serie de amasados y reposos cortos. Estoy segura de que os gustará el proceso y el resultado. 




Ingredientes:

- 500 gr. de harina Mix Pan de Schär
- 400 ml de leche tibia (¡¡no caliente!!)
- 50 gr. de mantequilla derretida
- 20 gr. de miel
- 7 gr. de sal
- 10 gr. de levadura fresca de panadería.





Elaboración:




  • Mezclar en el bol de amasado la leche tibia (unos 25º son los ideales), la miel y la levadura. 
  • Dejar unos minutos que la levadura empiece a actuar. (Podréis ver que se empieza a crear una espuma).
  • Añadir la harina. Si tenéis amasadora, bastarán unos segundos, hasta que ligue con el resto de ingredientes, pero también podéis hacerlo a mano "estrujando" sin sacar la masa del bol.
  • Añadir la mantequilla derretida y la sal y terminar de amasar. 
  • Ya tenemos nuestra masa, así que ahora tenemos que repetir el siguiente proceso 4 veces:

- Dejar reposar 10 minutos.
- Amasar durante 10 segundos. (En máquina o en la mesa)

  • Dejamos reposar la masa durante 30 minutos después del cuarto amasado de 10 segundos.
  • Engrasar un molde (tipo plum cake) de unos 20 cm y enharinar. Dividir la masa en dos bolas y meterlas dentro del molde.
  • Dejar que doblen su volumen y pintar con leche por encima.
  • Precalentar el horno a 210º y meter el molde. Cocer durante 15 minutos. Después, bajar la temperatura a 180º y cocer durante 30 minutos más.
  • Sacar rápidamente del molde y dejar enfriar sobre una rejilla.



Espero que os guste! Es un pan blando, tipo molde, pero más consistente y con un sabor suave y  ¡¡Delicioso!!

Os recuerdo que también podéis leer mis colaboraciones en el blog de Schär. ¡¡Os espero allí también!!



miércoles, 23 de marzo de 2016

Torrijas sin gluten y el valor del tiempo.

¡Hola a todos! ¿Cómo os está tratando la Semana Santa? Yo me he hecho una escapadita al sitio de mi recreo en las que son mis primeras vacaciones desde hace más de un año, así que intento disfrutarlas a tope y, aunque están muy lejos de proporcionarme el descanso que necesito, sí que me están dando algo de lo que últimamente disfruto poco y valoro mucho: TIEMPO.

No hay Semana Santa que se precie sin torrijas y, los que me seguís de hace tiempo sabéis por post de otros años que, además de ser uno de mis dulces favoritos es algo a lo que suelo dedicar una gran cantidad de tiempo, empezando por elaborar mi propio pan para hacerlas. Pero, como os he dicho, el tiempo es algo que ahora valoro mucho, así que, amigos, este año ha tocado simplificar la elaboración torrijil. Para mí es un postre que no es un simple pan mojado en leche y rebozado como mucahs de las que venden ya hechas (afortunadamente con gluten para evitar tentaciones) así que, utilizando la receta que hace mi madre, he obtenido justo el resultado que deseaba: unas torrijas jugosas y cremosas que han pasado el filtro de mi crítico glutanero. 




Ingredientes:

- Una barra de pan baguette de Schär 
- 250 ml de nata líquida para montar
- 250 ml de leche
- Un palito de canela en rama
- Piel de naranja
- Piel de limón 
- Azúcar
- Canela molida
- 2 huevos
- Aceite de oliva


¿Cómo las hago?

- Para empezar, poner en un cazo la leche, la nata líquida, la piel de naranja y la del limón y azucarar la leche al gusto. Llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar templar. 

- Partir la barra de pan en rebanadas gorditas, de unos 3 cm y colocarlas en una fuente. Echar por encima la leche aromatizada y dejar reposar durante un par de horas dándoles la vuelta con cuidado de vez en cuando para que absorban toda la leche.

- Preparar en un plato azúcar con canela.

- Rebozar cada rebanada de pan por huevo y freir en aceite de oliva hasta que esté dorada.

- Pasar cada torrija por la mezcla de azúcar y canela, dejar enfriar y ...

.. ¡¡Listas!!



Espero que, si os animáis a probar estas torrijas, con su toque de nata y extra de cremosidad, podáis disfrutarlas como yo, en un lugar en el que sintáis que el tiempo se ha parado. 


¡Feliz Semana Santa a todos!


lunes, 7 de marzo de 2016

MADGlutenFree: 5 cosas que puedes hacer en una feria y lo que hice yo en 5 selfies.

¡¡Hola a todos!!


Como casi todos sabréis, este fin de semana se ha celebrado en Madrid la MADGlutenFree, una feria internacional que nos ha puesto al día, sobre todo, de los cada día mejores productos que podemos encontrar en el mercado y que también ha ofrecido una serie de charlas, talleres y showcooking orientados, por supuesto, a nuestra dieta sin gluten. 

En mi opinión, hay cinco cosas principales que puedes hacer en todas las ferias relacionadas con alimentación y salud: 

- Descubrir nuevas marcas y productos y estar al día de todas las novedades del mercado. 
- Asistir a talleres, showcooking y charlas.
- Conocer gente.
- Encontrarte con tus amigos.
- Comprar.

Y sí, esto es una parte de lo que hice y seguro que mis compañeros os van a dar mucho más detalle de todo lo que pudieron encontrar, porque yo, si realmente disfruté de la visita del sábado fue porque me entregué a una de las cosas que más pueden gustarme de esta vida: comer.  

Así que señores, voy a superar la vergüenza que le produce a una persona que puede ser de todo menos fotogénica, y les voy a mostrar la galería de horrores fotográficos los 5 selfies que ilustran lo que yo viví el pasado sábado en MadGlutenFree: 


Kebab. El primero de mi vida porque, si no me equivoco, hace diez años esto no era tendencia ni se podía encontrar en cada rincón.


¿Y un bocata de calamares? Esto tan típico de Madrid, tampoco es algo que podamos encontrar con facilidad en su versión sin gluten. 

¿Y ese ojo pipa? 

¡¡Arepas!! A esta sólo le di un bocadito, que estaba yo que rodaba con lo que llevaba metido pero, si la pruebo antes, hubiera sido el plato principal de la jornada. Deliciosa.




¿Qué estás llena? Pues tienes que dejar sitio para el postre. ¡¡Crepes con nocilla!! 




Y por supuesto, todo regado con cerveza. Todas las marcas más comerciales estaba allí, pero hoy me voy a quedar con mi momento Mahou por ser nuestra primera vez juntos.




De la palmera de chocolate XXL, los platos de pasta, las tapas, la pizza, el pan o todos los dulces que pudimos probar, no hay foto, pero se han quedado en mi culo  recuerdo para siempre.

Si mereció la pena ir, si compensaba lo de dentro el precio de la entrada, si estar allí un sábado era el mejor plan para el fin de semana, sólo puede tener una respuesta: .  


¿Vosotros estuvistéis? ¿Qué os gustó más? 

lunes, 29 de febrero de 2016

Sin gluten: Mis 10 productos imprescindibles

Hace tiempo que dejé de volverme loca comprando productos sin gluten. Voy probando cosas nuevas que van saliendo y que me parecen interesantes, pero no compro cada novedad igual que no lo hago con otros productos de mi cesta de la compra. Creo que ya pagué mi novatada de hacer esas compras de tantas cosas y que hacían dispararse el ticket de la compra para, muchas veces, acabar olvidadas en un cajón o, mucho peor, en la basura.

Aun así, tener intolerancia a un alimento prácticamente te obliga a comprar productos específicos que no lo contengan. En nuestro caso del gluten, son alimentos necesarios, la base de la pirámide nutricional de los que no podemos prescindir del todo.

Con el tiempo, seguro que todos habéis seleccionado ya cuales son vuestros productos sin gluten favoritos del mercado. Yo hoy, os cuento cuales son los que no suelen faltar en mi despensa:

1. Harina multiusos. La Maizena (almidón de maiz) y la harina de arroz son dos cosas que nunca pueden faltar en mi cocina (y creo, que en la de ningún celiaco). Las usaremos para rebozados, salsas, frituras, pero también como base de recetas de repostería: galletas y bizcochos, magdalenas y tartas.
2. Harina panificable. Otro de mis imprescindibles. Estas son las dos marcas que suelo utilizar, aunque soy de probar todo lo que va saliendo, hago mezclas de otras harinas más naturales y siempre estoy experimentando, le soy muy fiel a estas dos marcas. Con ellas elaboro todo tipo de panes y recetas de bollería.

3. Copos de puré de patata. La mayoría de los panes rallados que hay en el mercado no me van mucho, no siempre tenemos un pan casero a mano para rallar y, por ejemplo, cuando haces croquetas o similares, necesitas mucha cantidad, por lo que te sale bastante caro. Lo copos de puré son el mejor sustituto para "empanados" y "rebozados".



4. Cereales. Los corn flakes para mamá y los chocolateados para la niña. Estos de Nestlé son ahora nuestros favoritos. Buena calidad, precio competitivo y no se te va la vida buscando de tienda en tienda.






5. Masa de hojaldre adpan. Para mí, uno de los mejores y más logrados productos sin gluten que hay en el mercado. Antes siempre hacía mi propio hojaldre para todo y es una de mis recetas favoritas de hacer y de comer. Sin embargo, desde que salió esta masa, hago más pereza, y es que de aquí lo mismo sacas una empanada, que un pastel salado o una tarta






6. Cerveza. Sí, me gusta la cerveza. Curiosamente, más que nunca. Más que cuando podía beber todas y en cualquier parte. Desde que soy celiaca y he empezado a probar todas las marcas que van saliendo, me he aficionado y en mi casa no suelen faltar unas cuantas botellas. Por supuesto, tengo mis marcas favoritas, pero suelo comprar la que tenga más a mano en el súper.







7. Pan tostado. Un imprescindible para mí. Si no dispones de otro pan, este te vale para todo: para acompañar la comida, para desayunar o merendar y como base para aperitivos y canapés. Además, es otro de los productos que ha ganado mucho con el tiempo. ¿Os acordáis los panes tostados que había antes duros como piedras?. 




8. Pasta. De todas las que he probado, creo que Garofalo es mi marca favorita, pero también es cierto que no es fácil de encontrar ni tiene el precio más económico, por lo que uso otras marcas más asequibles como Gallo o Schär dependiendo de dónde esté y dónde compre. 






9. Bases para pizza. Tampoco suelen faltan en mi congelador las bases congeladas sin gluten que podemos encontrar en Mercadona. En mi casa, este es un clásico del viernes noche (junto con mi cervecita singlu). Y el juego que te da una base ... lo que puedes echar ahí a tu gusto, no te lo dan las pizzas ya preparadas. 



10.Chocolate. Y para cuando no tengo una galleta, una tarta u otro dulce que llevarme a la boca, porque no me apetece hacerlo o porque paso de comprarlo: un buen chocolate o una cucharada al bote de leche condensada o las dos cosas me quitan todas las penas.





Así que amigos, este es mi "fondo de armario" celiaquilPor supuesto, hay otros muchísimos productos que me gustan: galletas, bizcochos, panes y otras harinas, pero no son "mis básicos", ni los necesito tener siempre a mano.

¿Me cuentas cuáles son los tuyos?

lunes, 22 de febrero de 2016

Schär & Pan - Un reto para el 2016

¡¡Buenos días a todos!!

¿Cómo os trata la vida? A mí, por fin, un poco mejor que en estos últimos tiempos. Por fin encontré un empleo digno; la pasada semana empecé a colaborar en el blog de Schär, donde ya se ha publicado mi primer post (que os invito a leer) y vuelvo con todas las fuerzas para retomar mi blog con un montón de ideas que espero que se conviertan en mis próximas publicaciones y os hagan volver a compartir conmigo este espacio que tanto me ha dado. Aunque todo esto se traduzca en trabajo, trabajo y más trabajo me siento con mucha fuerza y muy motivada para enfrentarme a lo que me echen.

Entre todos esos temas e ideas que bullen en mi cabecita, no se me ha ocurrido mejor idea que complicarme la vida una vez más marcándome un reto para este año 2016. Espero que os guste tanto como a mí.


A diario recibo mensajes, correos o comentarios preguntándome dónde se puede encontrar uno u otro ingrediente de recetas de este blog. Aunque en esta página hay recetas muy sencillas con ingredientes muy accesibles, es cierto que en los últimos tiempos existe una corriente "sin gluten" que nos ha llevado a experimentar con todo tipo de harinas y otros ingredientes como semillas, hongos, algas o incluso productos químicos que nos ayuden en la panificación y a mejorar texturas y sabores en otras elaboraciones. Mezclamos y probamos y nuestras cocinas se han convertido en auténticos laboratorios. Hemos conseguido buenísimos resultados y eso motiva para seguir probando. Se han conseguido grandes avances.


Pero, precisamente por esto, mucha gente queda fuera de esta nueva forma de hacer pan sin gluten y no se anima a probar. Bien porque no tienen la experiencia necesaria, porque les resulta difícil encontrar los ingredientes,  porque la receta se complica o bien porque, no nos engañemos, todas esos productos e ingredientes "milagrosos" que añadimos encarecen el precio de nuestros productos. 

Sin embargo, pan sin gluten casero no es sinónimo de difícil y mucho menos de imposible. Ni tampoco de un peregrinaje de tienda en tienda o de web en web buscando el ingrediente soñado y sí, se puede conseguir un pan de calidad sin complicarse tanto la vida.

Y ahí, amigos, en donde entra mi "reto" para el 2016:

Me he propuesto a demostrar que usando sólo una harina panificable sin gluten de las que encontramos en el mercado podemos obtener unos resultados maravillosos. Y no, no me voy a conformar con cualquier pan porque sé que vosotros tampoco lo haríais. Mi objetivo es adaptar recetas de grandes maestros del pan utilizando únicamente una harina panificable sin gluten: Mix Pan de Schär.



La harina Mix Pan de Schär es, sin duda, la harina más fácil de utilizar que hay en el mercado y una de las de mejor distribución en la cadena alimentaria, por lo que espero que nadie de los que quieran probar las recetas que aquí se adapten, tenga problemas para conseguirla.

Así que señores, preparen su paquete de harina, su levadura de panadería y todas las ganas de disfrutar comiendo pan de calidad porque, en breve, tendrán ustedes la primera prueba de que se puede.

Señores, he vuelto para quedarme.

Permanezcan atentos a sus pantallas



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