jueves, 29 de septiembre de 2016

¡¡ Socorro!! ¡Soy celiac@ y tengo una cita!

Hace mucho tiempo que no escribo en este blog "uno de mis post". Entiendase: esta página siempre ha tenido mucho de mí, de mis momentos, de mis amigos, de mi familia, de mis aficiones y de las cosas que me gustan. 

Y resulta que ya no lo cuento aquí pero sigo siendo celiaca, sigo comiendo sin gluten y me siguen pasando cosas. ¡Y algunas que no había vivido! Situaciones nuevas. Porque, ¿qué pasa cuando tienes una cita?, ¿qué pasa si has quedado con alguien que no sabe que eres celiaco o que lo sabe pero con el que nunca has salido? ¿qué pasa si esa persona te invita a salir o tú a él? Pues que hay que hacerlo aunque, sinceramente, es un coñazo aburre andar con explicaciones y encima, al menos las básicas, son necesarias.

Y eso es lo que os cuento hoy. Cómo es, puede ser o ha sido una cita así. La de una celiaca con un tío buenorro normal (en su alimentación, se entiende).

El acompañante no es 100% virgen en el mundo singlu. Ya habéis ido alguna vez a tomar algo solos o en grupo y casi en cada ocasión ha habido que recordarle el temita de marras. A él se le olvida y pide perdón; él come lo que quiere (como tu aperitivo glutanero) y tú picoteas lo que puedes. En fin, se entiende. Es lo que hay, de entrada ...

Pero llega el momento de algo más cercano: la cena para dos.  Por motivos que no vienen al caso, en esta en concreto (basada en hechos reales) vamos a probar un nuevo menú sin gluten. Mano a mano. 

Verás tú ...



Empieza la fiesta:

La bebida elegida es cerveza. A Dios gracias, ésta pasa la prueba. Es cerveza que sabe a cerveza y está buena. Puede que haya quien te diga que no, que está más floja o más fuerte o más amarga o menos. El caso es hacerse el experto. Pero bueno, este no fue el caso.

Después llega el pan. No han pasado dos segundos desde que lo ponen cuando mete bocado, mastica, te mira y dice:

- El gluten es lo que le da textura al pan ¿no?

¡Chico listo! Yo no puedo evitar reirme. Confirmo que sí, que afecta, y pasamos a otro tema.   

El resto de platos aprueban con nota muy baja o suspenden aunque yo, master en comida sin gluten, sé que no es el hecho de ser sin gluten el culpable de la calidad de la cena. Hay sitios, platos y panes de una gran calidad. Pero él, claro, no lo sabe. Está perplejo y deja perlitas (textual) como:

- No entiendo que se pueda reproducir un órgano humano con una impresora 3D y no hayan conseguido imitar la textura del pan con gluten.

- En los tiempos en que quieren colonizar Marte, que haya un pan así ...

Y digo yo: Habrá que salir otra vez para demostrarle que sí hay cosas muy ricas ¿no? Mejor excusa ...


¿Me contáis alguna anécdota de una primera cita singlu con un amig@ especial? 

Por favor ...


¡¡Ah, y no olvidéis que también os cuento cositas en el blog de Schär!



miércoles, 31 de agosto de 2016

Buenos momentos sin gluten

Hace unos días os contaba en mi intervención en el blog de Schär, algunos de esos momentos que todo celiaco hemos vivido y que, a veces, pueden resultar agotadores. Os invito a leerlo si no lo habéis hecho porque seguro que os sentís muy identificados. Hoy, sin embargo, quiero hablaros de otros momentos sin gluten mucho más positivos. La gente, las personas que nos rodean, pueden sorprendernos a veces para muy bien. 

Comida y dulces sin gluten para todos. Que te inviten a comer o a tomar un café y que la anfitriona haya asaltado y arrasado la estantería sin gluten del supermercado. No me negaréis que estos detalles te dejan con la boca abierta y te hacen sentir muy, muy bien.



galletas sin gluten


Busca y captura. Tus amigos, tu familia y hasta algún conocido, entran en un bar, ven que hay cerveza o comida apta para celiacos y tardan cero como en inmortalizar la imagen y mandarte el mensaje de turno: "Estoy en tal sitio y mira lo que he encontrado ..."


cerveza sin gluten

Comida sin gluten.  En mi grupo de amigos y familiares celiacos, nos dedicamos a mandarnos fotos de lo que comemos y a contarnos dónde lo hacemos. Nos mandamos fotos de todo: del primer plato, del segundo, de la bebida, del postre y hasta de la carta con sus simbolitos de la espiga barrada.  ¿No tenéis ningún grupo de whatsapp de este tipo? ¡Os lo recomiendo! 



Regalos: No te traen un llavero ni un imán "recuerdo de Santillana del Mar" de un viaje. ¡Qué va! Te agasajan con un alimento sin gluten al que no tienes fácil acceso y que han encontrado. Pasta de Italia, bombones belgas, cervezas rarunas, un dulce típico ... 




Estos son unos pocos ejemplos, pero claro que hay muchos más: alguien ha cocinado para tí sin gluten; alguien ha organizado una fiesta y ha contado contigo para cada detalle; has llegado a un sitio y no has tenido que dar explicaciones porque estaban al tanto del tema; has comido algo nuevo y delicioso ... etc.

¿Cuales esos momentazos sin gluten que te hacen sentir bien a tí?

viernes, 22 de julio de 2016

Schär & Pan: Panecillos de mantequilla tostada sin gluten.

¡¡Hola a todos!!

¿Cómo lleváis el verano y el calor sofocante que está haciendo? En Madrid es practicamente imposible encender el horno sin morir en el intento, así que, para seguir con nuestro reto y compromiso Schar & Pan, vamos a tirar de archivo y rescatar el baúl de los recuerdos una de mis recetas favoritas: los panecillos de mantequilla tostada.

Como ya os conté en su día, esta es la adaptación de una receta de Xavier Barriga a nuestro mundillo sin gluten añadiendo más cantidad de agua y mantequilla que en su receta. 

Es un pan que os aconsejo probar. Tiene un sabor delicioso, una corteza fina y ligeramente crujiente  y es muy blandito. Pero es que, además, es muy fácil de hacer, no requiere largos procesos de levado, masas madres, prefermentos ni ingredientes raros (que en eso consistía nuestro reto) y que podéis adaptar a vuestras máquinas amasadoras o panificadoras sin ninguna complicación.



Ingredientes:

- 500 gr. de harina Mix Pan de Schär.
- 500 ml. de agua.
- 1 cucharada sopera de leche en polvo.
- 50 gr. de mantequilla.
- 10 gr. de levadura fresca de panadería.
- 10 gr. de sal.
- 10 gr. de azúcar



Elaboración:

- Disolver la levadura en el agua templada y dejar actuar unos minutos.

Mientras, calentar la mantequilla hasta que tenga un color dorado.

Añadir la harina, el azúcar, la leche en polvo y la mantequilla tostada (templada). Amasar un par de minutos, añadir la sal y seguir amasando.

Dejar doblar su volumen.

- Para formar los panecillos nos ayudamos de un poco de harina de arroz espolvoreada sobre la mesa porque nuestra masa no se la "traga" ni la endurece y luego podemos quitar el sobrante con una brocha. En esta imagen podéis ver el proceso para que queden con esta forma. Una vez doblados, se colocan con los pliegues hacia abajo para que no pierdan la forma y dejamos que doblen su volumen (podemos meternos en el horno encendido entre 25º y 30º). 

- Cuando hayan levado, los damos la vuelta y pulverizamos con agua.

Encender el horno a 210º y con un recipiente con agua en su interior. Se tiene que generar vapor para conseguir una corteza crujiente. Cuando esté caliente, bajar a 170º y hornear el pan unos 20 minutos.



Adaptaciones:

- En amasadora: Amasar durante 2-3 minutos, añadir la sal y continuar amasando unos 10 minutos más.

- En panificadora Silver Crest (Lidl). Programa 6 (masa). Cuando termine, empezar el proceso de formado/levado/horneado de panes.

- En panificadora Zero Glu: Programa 2 (Panecillos). Se pueden hornear en la misma máquina (tostado claro) o seguir el proceso en el horno convencional. 


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Aprovecho para invitaros de nuevo a seguir mis colaboraciones en el blog de Schar.

¡¡A disfrutar del veranito!!

viernes, 24 de junio de 2016

Schär & Pan: Chapatas sin gluten

¡¡Hola!!

¿Verdad que en España ya da pereza encender el horno? Estamos soportando temperaturas muy altas pero como este blog traspasa fronteras y tiene seguidores en otros rincones del mundo, y como algunos no dejamos de comer pan casero y sin gluten incluso en verano, hoy reedito este post que fue publicado aquí hace ya un par de años pero que cumple con todos los requisitos del Proyecto Schär y Pan: ser de un maestro panadero, utilizar una sóla harina, la Mix B de Schär, y ser fácil de elaborar.  

Como os decía, es un pan que elaboro siguiendo la receta e indicaciones de   Iban Yarza y adaptando nada más que las cantidades de agua y harina. Él, en la receta con gluten, utiliza menos cantidad de agua, pero igualmente se las tiene que ver con una masa muy pegajosa, como las nuestras de siempre ¿no? Así que, celiacos del mundo ... ¡¡esto es pan comido para nosotros!! 

¿Dónde está la curiosidad y por qué este pan es diferente? Pues en que se hace con un levado muy, muy lento y apenas sin amasar. Eso nos dará un pan con alveolos más grandes y además, nos beneficia a los que trabajamos recetas con harinas sin gluten, donde, normalmente, lo más difícil es el amasado precisamente.

Si os interesa la receta y queréis probar, os recomiendo que veáis primero este vídeo:




y, sigáis los pasos que va dando en él, pero, lógicamente sustituyendo los ingredientes por estos sin gluten: 

Ingredientes

500 ml de agua helada
10 gr. de levadura fresca de panadería
500 gr. de harina Mix B (Pan) de Schär

8 gr. de sal


Después del reposo de la masa durante, como os dice, al menos 12 horas. Obtendréis algo semejante a esto. Al ser un levado tan lento, el alveolado del pan final será más grande.



Dividir la masa en dos y empezar con el proceso de plegado. Untar la superficie de trabajo y las manos con aceite y plegar de esta forma, siempre con mucho cuidado para no desgasificarlo demasiado:

1. Estirar y plegar
2. Cerrar
3. Dar la vuelta.
4. Estirar de nuevo



Dejamos reposar, la masa se relajará y habrá que repetir estos pasos 3 - 4 veces, siempre con mucho cuidado de que no pierda mucho aire. Después embadurnar bien de harina la chapata y darle forma. Dejamos levar y, como siempre, esperamos a que doble su volumen la masa.

Pasamos ahora a la cocción del pan, que es también muy importante y que, insisto, veréis muy bien en el vídeo y entenderéis perfectamente con las explicaciones de Ibán.

  • Encendemos el horno a máxima potencia (unos 250º) con una bandeja con agua en la parte inferior.
  • Cuando el horno esté bien caliente, metemos la bandeja con el pan y cerramos inmediatamente para que no pierda vapor. Lo necesitamos al principio de la cocción, así que, si es necesario, podemos pulverizar las paredes del horno con agua a los 5 minutos (tranquilos, un pan no es un bizcocho, podemos abrir un poco el horno y no se bajará).
  • A los 10 minutos, bajamos la temperatura del horno a 220º, sacamos el agua y seguimos horneando durante 25 minutos más.
  • Después de este tiempo, apagamos el horno y podemos dejar 30 minutos más en el interior del mismo.
Yo he repetido la receta varias veces y también he hecho distintos tamaños, por lo que varío los tiempos de cocción y, en mi horno, también la temperatura. 

Pero los resultados, creo, saltan a la vista.

Chapata pequeña. 





Chapata grande.



Corteza muy crujiente.



¡Y grandes alveolos!


Os recomiendo que probéis la receta. En sencilla y el resultado es espectacular. Y, si sois principiantes ... ¡¡da igual!! Es muy fácil.

Ah! Y, si os apetece, podéis leer también mi último artículo en el blog de Schär: Ideas para un picnic sin gluten.




miércoles, 25 de mayo de 2016

Sin gluten: Picos o colines


¡Buenos días!! ¿Cómo estáis? Yo de vuelta con una nueva receta para el reto Schär & Pan. Una receta que demuestra de nuevo que hay muchas formas muy, muy fáciles de hacer pan sin gluten: Colines o picos sin gluten.

De pequeña, cuando mi madre o mi abuela me mandaban a comprar el pan en el pueblo, o cuando venía la furgoneta a la puerta de casa a venderlo y me tocaba bajar a por él, tenía como premio un colín que me regalaba el panadero. A día de hoy, es una costumbre que allí se mantiene y es como una "chuche" para los niños. Pero también los colines o picos, ese pan duro y sabroso, son el acompañante ideal de aperitivos, tapas, embutidos o salsas; están en nuestras despensas y se sirven en bares y restaurantes habitualmente. Por supuesto, para los más cómodos, ya podemos encontrarlos sin gluten en el mercado, pero también podemos elaborarlos en casa.

La receta es simple y se elabora con una masa básica de pan, pero podemos enriquecerlo con semillas (amapola, sésamo, pipas ...), hierbas o especias que le darán nuestro toque personal y nuestro punto gourmet. Además, al ser un pan ya duro de por sí, se conserva muy bien en un recipiente o bolsa cerrada y es un buen recurso para tener siempre pan a mano.


Ingredientes:

- 250 gr. de harina Mix Pan - Mix B de Schär.
- 200 ml. de agua
- 3 gr. de levadura seca de panadería.
- 5 gr. de sal.
- 20 ml de aceite de oliva.



colines sin gluten receta

Elaboración:

- Mezclar la harina con la levadura.
- Añadir el agua y el aceite y amasar durante 4-5 minutos en amasadora. 
- Añadir la sal.
- Amasar 2 minutos más.
- Dejar levar la masa hasta que doble su volumen. Esto dependerá, como ya sabéis, de la temperatura y humedad del ambiente.
- Amasar 1 minuto para sacar el aire de la masa.

En este pan sólo realizaremos ese primer levado y pasaremos directamente a formar nuestros colines o picos. Yo opté por hacerlos al estilo camperos y resultó lo más laborioso de la receta, pero también podemos hacer baritas más largas e incluso ayudarnos de una manga pastelera. 

Seguimos: 

- Con ayuda de un poco de harina, dar la forma deseada a nuestros colines o picos (tened en cuenta que crecerán en el horno un poco, así que no se deben hacer demasiado gordos).
- Precalentar el horno a 200º.
- Hornear durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados. 
- Enfriar sobre una rejilla.

¡¡Y listos para consumir!! 



picos sin gluten receta

Espero que os guste la receta de pan facilón de este mes y que no os hayáis perdido mis sugerencias para disfrutar en un picnic sin gluten, mi nueva aportación en el blog de Schär



miércoles, 27 de abril de 2016

Sin gluten: Pan de leche fácil de Dan Lepard

¡¡Hola a todos!!

¿Os acordáis de este post? En él me comprometí a intentar adaptar una serie de recetas de maestros del pan utilizando una harina comercial (la marca elegida fue Schär) y a la que la gran mayoría de vosotros tuvieses un fácil acceso en comercios.  En él también os decía que, sin lugar a dudas, añadir otra serie de harinas más naturales a nuestros panes ha sido un gran paso pero que a veces lo que nos resuelve en lo fácil ¿no? Así que, después de investigar recetas sencillas, aquí va mi primera propuesta de esta serie de post que voy a publicar.  

He elegido para hoy un pan de leche del maestro Dan Lepard, publicado en su libro "Hecho a mano" y que es una receta muy sencilla basada en una serie de amasados y reposos cortos. Estoy segura de que os gustará el proceso y el resultado. 




Ingredientes:

- 500 gr. de harina Mix Pan de Schär
- 400 ml de leche tibia (¡¡no caliente!!)
- 50 gr. de mantequilla derretida
- 20 gr. de miel
- 7 gr. de sal
- 10 gr. de levadura fresca de panadería.





Elaboración:




  • Mezclar en el bol de amasado la leche tibia (unos 25º son los ideales), la miel y la levadura. 
  • Dejar unos minutos que la levadura empiece a actuar. (Podréis ver que se empieza a crear una espuma).
  • Añadir la harina. Si tenéis amasadora, bastarán unos segundos, hasta que ligue con el resto de ingredientes, pero también podéis hacerlo a mano "estrujando" sin sacar la masa del bol.
  • Añadir la mantequilla derretida y la sal y terminar de amasar. 
  • Ya tenemos nuestra masa, así que ahora tenemos que repetir el siguiente proceso 4 veces:

- Dejar reposar 10 minutos.
- Amasar durante 10 segundos. (En máquina o en la mesa)

  • Dejamos reposar la masa durante 30 minutos después del cuarto amasado de 10 segundos.
  • Engrasar un molde (tipo plum cake) de unos 20 cm y enharinar. Dividir la masa en dos bolas y meterlas dentro del molde.
  • Dejar que doblen su volumen y pintar con leche por encima.
  • Precalentar el horno a 210º y meter el molde. Cocer durante 15 minutos. Después, bajar la temperatura a 180º y cocer durante 30 minutos más.
  • Sacar rápidamente del molde y dejar enfriar sobre una rejilla.



Espero que os guste! Es un pan blando, tipo molde, pero más consistente y con un sabor suave y  ¡¡Delicioso!!

Os recuerdo que también podéis leer mis colaboraciones en el blog de Schär. ¡¡Os espero allí también!!



miércoles, 23 de marzo de 2016

Torrijas sin gluten y el valor del tiempo.

¡Hola a todos! ¿Cómo os está tratando la Semana Santa? Yo me he hecho una escapadita al sitio de mi recreo en las que son mis primeras vacaciones desde hace más de un año, así que intento disfrutarlas a tope y, aunque están muy lejos de proporcionarme el descanso que necesito, sí que me están dando algo de lo que últimamente disfruto poco y valoro mucho: TIEMPO.

No hay Semana Santa que se precie sin torrijas y, los que me seguís de hace tiempo sabéis por post de otros años que, además de ser uno de mis dulces favoritos es algo a lo que suelo dedicar una gran cantidad de tiempo, empezando por elaborar mi propio pan para hacerlas. Pero, como os he dicho, el tiempo es algo que ahora valoro mucho, así que, amigos, este año ha tocado simplificar la elaboración torrijil. Para mí es un postre que no es un simple pan mojado en leche y rebozado como mucahs de las que venden ya hechas (afortunadamente con gluten para evitar tentaciones) así que, utilizando la receta que hace mi madre, he obtenido justo el resultado que deseaba: unas torrijas jugosas y cremosas que han pasado el filtro de mi crítico glutanero. 




Ingredientes:

- Una barra de pan baguette de Schär 
- 250 ml de nata líquida para montar
- 250 ml de leche
- Un palito de canela en rama
- Piel de naranja
- Piel de limón 
- Azúcar
- Canela molida
- 2 huevos
- Aceite de oliva


¿Cómo las hago?

- Para empezar, poner en un cazo la leche, la nata líquida, la piel de naranja y la del limón y azucarar la leche al gusto. Llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar templar. 

- Partir la barra de pan en rebanadas gorditas, de unos 3 cm y colocarlas en una fuente. Echar por encima la leche aromatizada y dejar reposar durante un par de horas dándoles la vuelta con cuidado de vez en cuando para que absorban toda la leche.

- Preparar en un plato azúcar con canela.

- Rebozar cada rebanada de pan por huevo y freir en aceite de oliva hasta que esté dorada.

- Pasar cada torrija por la mezcla de azúcar y canela, dejar enfriar y ...

.. ¡¡Listas!!



Espero que, si os animáis a probar estas torrijas, con su toque de nata y extra de cremosidad, podáis disfrutarlas como yo, en un lugar en el que sintáis que el tiempo se ha parado. 


¡Feliz Semana Santa a todos!


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