miércoles, 27 de abril de 2016

Sin gluten: Pan de leche fácil de Dan Lepard

¡¡Hola a todos!!

¿Os acordáis de este post? En él me comprometí a intentar adaptar una serie de recetas de maestros del pan utilizando una harina comercial (la marca elegida fue Schär) y a la que la gran mayoría de vosotros tuvieses un fácil acceso en comercios.  En él también os decía que, sin lugar a dudas, añadir otra serie de harinas más naturales a nuestros panes ha sido un gran paso pero que a veces lo que nos resuelve en lo fácil ¿no? Así que, después de investigar recetas sencillas, aquí va mi primera propuesta de esta serie de post que voy a publicar.  

He elegido para hoy un pan de leche del maestro Dan Lepard, publicado en su libro "Hecho a mano" y que es una receta muy sencilla basada en una serie de amasados y reposos cortos. Estoy segura de que os gustará el proceso y el resultado. 




Ingredientes:

- 500 gr. de harina Mix Pan de Schär
- 400 ml de leche tibia (¡¡no caliente!!)
- 50 gr. de mantequilla derretida
- 20 gr. de miel
- 7 gr. de sal
- 10 gr. de levadura fresca de panadería.





Elaboración:




  • Mezclar en el bol de amasado la leche tibia (unos 25º son los ideales), la miel y la levadura. 
  • Dejar unos minutos que la levadura empiece a actuar. (Podréis ver que se empieza a crear una espuma).
  • Añadir la harina. Si tenéis amasadora, bastarán unos segundos, hasta que ligue con el resto de ingredientes, pero también podéis hacerlo a mano "estrujando" sin sacar la masa del bol.
  • Añadir la mantequilla derretida y la sal y terminar de amasar. 
  • Ya tenemos nuestra masa, así que ahora tenemos que repetir el siguiente proceso 4 veces:

- Dejar reposar 10 minutos.
- Amasar durante 10 segundos. (En máquina o en la mesa)

  • Dejamos reposar la masa durante 30 minutos después del cuarto amasado de 10 segundos.
  • Engrasar un molde (tipo plum cake) de unos 20 cm y enharinar. Dividir la masa en dos bolas y meterlas dentro del molde.
  • Dejar que doblen su volumen y pintar con leche por encima.
  • Precalentar el horno a 210º y meter el molde. Cocer durante 15 minutos. Después, bajar la temperatura a 180º y cocer durante 30 minutos más.
  • Sacar rápidamente del molde y dejar enfriar sobre una rejilla.



Espero que os guste! Es un pan blando, tipo molde, pero más consistente y con un sabor suave y  ¡¡Delicioso!!

Os recuerdo que también podéis leer mis colaboraciones en el blog de Schär. ¡¡Os espero allí también!!



miércoles, 23 de marzo de 2016

Torrijas sin gluten y el valor del tiempo.

¡Hola a todos! ¿Cómo os está tratando la Semana Santa? Yo me he hecho una escapadita al sitio de mi recreo en las que son mis primeras vacaciones desde hace más de un año, así que intento disfrutarlas a tope y, aunque están muy lejos de proporcionarme el descanso que necesito, sí que me están dando algo de lo que últimamente disfruto poco y valoro mucho: TIEMPO.

No hay Semana Santa que se precie sin torrijas y, los que me seguís de hace tiempo sabéis por post de otros años que, además de ser uno de mis dulces favoritos es algo a lo que suelo dedicar una gran cantidad de tiempo, empezando por elaborar mi propio pan para hacerlas. Pero, como os he dicho, el tiempo es algo que ahora valoro mucho, así que, amigos, este año ha tocado simplificar la elaboración torrijil. Para mí es un postre que no es un simple pan mojado en leche y rebozado como mucahs de las que venden ya hechas (afortunadamente con gluten para evitar tentaciones) así que, utilizando la receta que hace mi madre, he obtenido justo el resultado que deseaba: unas torrijas jugosas y cremosas que han pasado el filtro de mi crítico glutanero. 




Ingredientes:

- Una barra de pan baguette de Schär 
- 250 ml de nata líquida para montar
- 250 ml de leche
- Un palito de canela en rama
- Piel de naranja
- Piel de limón 
- Azúcar
- Canela molida
- 2 huevos
- Aceite de oliva


¿Cómo las hago?

- Para empezar, poner en un cazo la leche, la nata líquida, la piel de naranja y la del limón y azucarar la leche al gusto. Llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar templar. 

- Partir la barra de pan en rebanadas gorditas, de unos 3 cm y colocarlas en una fuente. Echar por encima la leche aromatizada y dejar reposar durante un par de horas dándoles la vuelta con cuidado de vez en cuando para que absorban toda la leche.

- Preparar en un plato azúcar con canela.

- Rebozar cada rebanada de pan por huevo y freir en aceite de oliva hasta que esté dorada.

- Pasar cada torrija por la mezcla de azúcar y canela, dejar enfriar y ...

.. ¡¡Listas!!



Espero que, si os animáis a probar estas torrijas, con su toque de nata y extra de cremosidad, podáis disfrutarlas como yo, en un lugar en el que sintáis que el tiempo se ha parado. 


¡Feliz Semana Santa a todos!


lunes, 7 de marzo de 2016

MADGlutenFree: 5 cosas que puedes hacer en una feria y lo que hice yo en 5 selfies.

¡¡Hola a todos!!


Como casi todos sabréis, este fin de semana se ha celebrado en Madrid la MADGlutenFree, una feria internacional que nos ha puesto al día, sobre todo, de los cada día mejores productos que podemos encontrar en el mercado y que también ha ofrecido una serie de charlas, talleres y showcooking orientados, por supuesto, a nuestra dieta sin gluten. 

En mi opinión, hay cinco cosas principales que puedes hacer en todas las ferias relacionadas con alimentación y salud: 

- Descubrir nuevas marcas y productos y estar al día de todas las novedades del mercado. 
- Asistir a talleres, showcooking y charlas.
- Conocer gente.
- Encontrarte con tus amigos.
- Comprar.

Y sí, esto es una parte de lo que hice y seguro que mis compañeros os van a dar mucho más detalle de todo lo que pudieron encontrar, porque yo, si realmente disfruté de la visita del sábado fue porque me entregué a una de las cosas que más pueden gustarme de esta vida: comer.  

Así que señores, voy a superar la vergüenza que le produce a una persona que puede ser de todo menos fotogénica, y les voy a mostrar la galería de horrores fotográficos los 5 selfies que ilustran lo que yo viví el pasado sábado en MadGlutenFree: 


Kebab. El primero de mi vida porque, si no me equivoco, hace diez años esto no era tendencia ni se podía encontrar en cada rincón.


¿Y un bocata de calamares? Esto tan típico de Madrid, tampoco es algo que podamos encontrar con facilidad en su versión sin gluten. 

¿Y ese ojo pipa? 

¡¡Arepas!! A esta sólo le di un bocadito, que estaba yo que rodaba con lo que llevaba metido pero, si la pruebo antes, hubiera sido el plato principal de la jornada. Deliciosa.




¿Qué estás llena? Pues tienes que dejar sitio para el postre. ¡¡Crepes con nocilla!! 




Y por supuesto, todo regado con cerveza. Todas las marcas más comerciales estaba allí, pero hoy me voy a quedar con mi momento Mahou por ser nuestra primera vez juntos.




De la palmera de chocolate XXL, los platos de pasta, las tapas, la pizza, el pan o todos los dulces que pudimos probar, no hay foto, pero se han quedado en mi culo  recuerdo para siempre.

Si mereció la pena ir, si compensaba lo de dentro el precio de la entrada, si estar allí un sábado era el mejor plan para el fin de semana, sólo puede tener una respuesta: .  


¿Vosotros estuvistéis? ¿Qué os gustó más? 

lunes, 29 de febrero de 2016

Sin gluten: Mis 10 productos imprescindibles

Hace tiempo que dejé de volverme loca comprando productos sin gluten. Voy probando cosas nuevas que van saliendo y que me parecen interesantes, pero no compro cada novedad igual que no lo hago con otros productos de mi cesta de la compra. Creo que ya pagué mi novatada de hacer esas compras de tantas cosas y que hacían dispararse el ticket de la compra para, muchas veces, acabar olvidadas en un cajón o, mucho peor, en la basura.

Aun así, tener intolerancia a un alimento prácticamente te obliga a comprar productos específicos que no lo contengan. En nuestro caso del gluten, son alimentos necesarios, la base de la pirámide nutricional de los que no podemos prescindir del todo.

Con el tiempo, seguro que todos habéis seleccionado ya cuales son vuestros productos sin gluten favoritos del mercado. Yo hoy, os cuento cuales son los que no suelen faltar en mi despensa:

1. Harina multiusos. La Maizena (almidón de maiz) y la harina de arroz son dos cosas que nunca pueden faltar en mi cocina (y creo, que en la de ningún celiaco). Las usaremos para rebozados, salsas, frituras, pero también como base de recetas de repostería: galletas y bizcochos, magdalenas y tartas.
2. Harina panificable. Otro de mis imprescindibles. Estas son las dos marcas que suelo utilizar, aunque soy de probar todo lo que va saliendo, hago mezclas de otras harinas más naturales y siempre estoy experimentando, le soy muy fiel a estas dos marcas. Con ellas elaboro todo tipo de panes y recetas de bollería.

3. Copos de puré de patata. La mayoría de los panes rallados que hay en el mercado no me van mucho, no siempre tenemos un pan casero a mano para rallar y, por ejemplo, cuando haces croquetas o similares, necesitas mucha cantidad, por lo que te sale bastante caro. Lo copos de puré son el mejor sustituto para "empanados" y "rebozados".



4. Cereales. Los corn flakes para mamá y los chocolateados para la niña. Estos de Nestlé son ahora nuestros favoritos. Buena calidad, precio competitivo y no se te va la vida buscando de tienda en tienda.






5. Masa de hojaldre adpan. Para mí, uno de los mejores y más logrados productos sin gluten que hay en el mercado. Antes siempre hacía mi propio hojaldre para todo y es una de mis recetas favoritas de hacer y de comer. Sin embargo, desde que salió esta masa, hago más pereza, y es que de aquí lo mismo sacas una empanada, que un pastel salado o una tarta






6. Cerveza. Sí, me gusta la cerveza. Curiosamente, más que nunca. Más que cuando podía beber todas y en cualquier parte. Desde que soy celiaca y he empezado a probar todas las marcas que van saliendo, me he aficionado y en mi casa no suelen faltar unas cuantas botellas. Por supuesto, tengo mis marcas favoritas, pero suelo comprar la que tenga más a mano en el súper.







7. Pan tostado. Un imprescindible para mí. Si no dispones de otro pan, este te vale para todo: para acompañar la comida, para desayunar o merendar y como base para aperitivos y canapés. Además, es otro de los productos que ha ganado mucho con el tiempo. ¿Os acordáis los panes tostados que había antes duros como piedras?. 




8. Pasta. De todas las que he probado, creo que Garofalo es mi marca favorita, pero también es cierto que no es fácil de encontrar ni tiene el precio más económico, por lo que uso otras marcas más asequibles como Gallo o Schär dependiendo de dónde esté y dónde compre. 






9. Bases para pizza. Tampoco suelen faltan en mi congelador las bases congeladas sin gluten que podemos encontrar en Mercadona. En mi casa, este es un clásico del viernes noche (junto con mi cervecita singlu). Y el juego que te da una base ... lo que puedes echar ahí a tu gusto, no te lo dan las pizzas ya preparadas. 



10.Chocolate. Y para cuando no tengo una galleta, una tarta u otro dulce que llevarme a la boca, porque no me apetece hacerlo o porque paso de comprarlo: un buen chocolate o una cucharada al bote de leche condensada o las dos cosas me quitan todas las penas.





Así que amigos, este es mi "fondo de armario" celiaquilPor supuesto, hay otros muchísimos productos que me gustan: galletas, bizcochos, panes y otras harinas, pero no son "mis básicos", ni los necesito tener siempre a mano.

¿Me cuentas cuáles son los tuyos?

lunes, 22 de febrero de 2016

Schär & Pan - Un reto para el 2016

¡¡Buenos días a todos!!

¿Cómo os trata la vida? A mí, por fin, un poco mejor que en estos últimos tiempos. Por fin encontré un empleo digno; la pasada semana empecé a colaborar en el blog de Schär, donde ya se ha publicado mi primer post (que os invito a leer) y vuelvo con todas las fuerzas para retomar mi blog con un montón de ideas que espero que se conviertan en mis próximas publicaciones y os hagan volver a compartir conmigo este espacio que tanto me ha dado. Aunque todo esto se traduzca en trabajo, trabajo y más trabajo me siento con mucha fuerza y muy motivada para enfrentarme a lo que me echen.

Entre todos esos temas e ideas que bullen en mi cabecita, no se me ha ocurrido mejor idea que complicarme la vida una vez más marcándome un reto para este año 2016. Espero que os guste tanto como a mí.


A diario recibo mensajes, correos o comentarios preguntándome dónde se puede encontrar uno u otro ingrediente de recetas de este blog. Aunque en esta página hay recetas muy sencillas con ingredientes muy accesibles, es cierto que en los últimos tiempos existe una corriente "sin gluten" que nos ha llevado a experimentar con todo tipo de harinas y otros ingredientes como semillas, hongos, algas o incluso productos químicos que nos ayuden en la panificación y a mejorar texturas y sabores en otras elaboraciones. Mezclamos y probamos y nuestras cocinas se han convertido en auténticos laboratorios. Hemos conseguido buenísimos resultados y eso motiva para seguir probando. Se han conseguido grandes avances.


Pero, precisamente por esto, mucha gente queda fuera de esta nueva forma de hacer pan sin gluten y no se anima a probar. Bien porque no tienen la experiencia necesaria, porque les resulta difícil encontrar los ingredientes,  porque la receta se complica o bien porque, no nos engañemos, todas esos productos e ingredientes "milagrosos" que añadimos encarecen el precio de nuestros productos. 

Sin embargo, pan sin gluten casero no es sinónimo de difícil y mucho menos de imposible. Ni tampoco de un peregrinaje de tienda en tienda o de web en web buscando el ingrediente soñado y sí, se puede conseguir un pan de calidad sin complicarse tanto la vida.

Y ahí, amigos, en donde entra mi "reto" para el 2016:

Me he propuesto a demostrar que usando sólo una harina panificable sin gluten de las que encontramos en el mercado podemos obtener unos resultados maravillosos. Y no, no me voy a conformar con cualquier pan porque sé que vosotros tampoco lo haríais. Mi objetivo es adaptar recetas de grandes maestros del pan utilizando únicamente una harina panificable sin gluten: Mix Pan de Schär.


La harina Mix Pan de Schär es, sin duda, la harina más fácil de utilizar que hay en el mercado y una de las de mejor distribución en la cadena alimentaria, por lo que espero que nadie de los que quieran probar las recetas que aquí se adapten, tenga problemas para conseguirla.

Así que señores, preparen su paquete de harina, su levadura de panadería y todas las ganas de disfrutar comiendo pan de calidad porque, en breve, tendrán ustedes la primera prueba de que se puede.

Señores, he vuelto para quedarme.

Permanezcan atentos a sus pantallas




lunes, 30 de noviembre de 2015

Croquetas para la abuela Manuela

Las croquetas son ese plato que casi todos hemos aprendido a hacer de nuestras madres o abuelas. Una de esas recetas que se hacen "a ojo" y que aunque usamos los mismos ingredientes y efectuamos los mismos pasos, por más que nos empeñemos, nunca superamos. Y puede que sí, que tus croquetas sean perfectas, que hayas conseguido clavarlas e incluso superar las de tu madre, pero tus hijos nunca o casi nunca te lo reconocerán porque:

 Las croquetas de la abuela son las mejores.




Pero, ¿qué pasa si, de repente, la abuela se convierte en una "Celiaca a los 75"? El "a ojo", ya no funciona; el darles forma es más difícil; la textura no es la misma. Y entonces: 

La abuela ya no hace croquetas.



Por eso hoy, mis croquetas "a ojo" vuelven al blog en forma de receta editada: con sus medidas, sus pasos, y con algunos trucos (al final del post) para que mi tía Manuela, la última diagnosticada de la familia, pueda seguir disfrutando y haciendo disfrutar de ellas (que de cocinar para veinte no te vas a librar tan fácilmente y con ninguna excusa). 


Ingredientes:

80 gr. de mantequilla.
40 ml. de aceite de oliva
2 cucharadas soperas colmadas de harina de arroz
1 cucharada sopera colmada de almidón de maiz (maizena) o de mandioca
1 l de leche
1/2 puerro pequeño (opcional)
Sal 
200 gr del relleno elegido.
Harina de arroz
Huevo
Pan rallado o copos de puré (a elegir).
Aceite de oliva.

Elaboración:

- En una sartén grande poner a calentar la mantequilla y el aceite y pochar el puerro (opcional).

- Rehogar el ingrediente elegido (en este caso carne del cocido) y añadimos la harina mezclándolo bien para que se disuelva con la grasa.

- Añadir la leche poco a poco y no dejar de remover hasta tener una bechamel espesa. Probar y rectificamos la sal. Esto llevará aproximadamente unos 15 minutos y sabremos que nuestra masa ya está lista cuando se empiece a despegar de la sartén.

- Echar en una fuente y dejamos que se enfríe. 

- Formarmos las croquetas pasándolas: 

                                                      1º: Por harina de arroz.
                                                      2º: Huevo.
                                                      3º: Pan rallado o copos de puré. 

- Freir en abundante aceite.




Trucos para conseguir la croqueta perfecta:

1. Evitar grumos:  Para que no salgan grumos en la bechamel es muy importante la cantidad de grasa utilizada. La cantidad apropiada hará que nuestra harinas se disuelvan bien en ella y no se formen grumos. 

2. Forma: Dar forma a las croquetas es mucho más fácil si la masa de las mismas está a temperatura ambiente. Si puedes dejarla enfriar sin pasar por la nevera, será mucho más sencillo. Y si no quieres que te queden todas iguales y perfectas puedes usar el método de la manga pastelera que ya os conté AQUI.

3. Harina de arroz: Utilizar harina de arroz para darles forma es la mejor opción porque es una harina que no se pega. Nos facilitará el trabajo y, además, no aportará mucha harina a nuestras croquetas.

4. Copos de puré: Son una opción mucho más económica que el pan rallado sin gluten. Además, no aportarán ese sabor fuerte de algunos de los panes rallados que encontramos en el mercado. 




Tía, espero que lo intentes y te salgan y que pronto puedas invitarme a una comilona sin gluten en tu casa.

¡Yo llevo el pan!




Y vosotros, ¿habéis conseguido superar las croquetas de vuestras madres, tías y abuelas?

miércoles, 8 de julio de 2015

10 ideas para que el celiaco se sienta cómodo en una boda.

Vivimos esa época del año llena de eventos y compromisos sociales en los que, más que nunca, los celiacos, y todos los que llevan algún tipo de dieta, tenemos nuestras limitaciones. En la inmensa mayoría de los casos, nuestros anfitriones, los novios o cualquier persona que prepare el evento o fiesta, está ya concienciado con ello. Son muchos los que nos piden en la misma invitación que avisemos si padecemos algún tipo de alergia o intolerancia y son ya una gran mayoría también los restaurantes que incluyen menús específicos para nosotros. Sin embargo, desde aquí debemos alertar de que, en ocasiones, la persona que cocina, organiza o sirve la mesa comete errores, se confía y piensa que el ofrecerte un plato de comida es suficiente. Así que, si quieres que tu invitado celiaco disfrute de tu fiesta sin sorpresas ni sobresaltos, apunta la regla de oro: 

Ante la respuesta de "todo controlado" o "no hay problema" no hay que conformarse. Realiza un pequeño seguimiento, pregunta y cerniorate de que todo será según lo previsto. 

Y ¿cuales son estas cosas que fallan y hacen que acabemos sintiéndonos incómodos? ¿Cómo podemos evitarlo? 

Aquí unas cuantas ideas para que organices tu boda o fiesta sin fallar a los celiacos.

1. Formación: No sólo el maitre o el cocinero, también el camarero encargado de servirte, debe estar informado de tu dieta y tus limitaciones para poder ayudarte. Las personas que te han invitado ya han hecho su parte y confían en que así será.





2. Coktail: Un ir y venir de bandejas llenas de canapés, rebozados, tempuras y crujientes que pasan por nuestro lado sin poder probarlo.  El señor del jamón, si es que lo hay y si es que no le han puesto picos por encima, es nuestra salvación. ¿Qué tal un par de ideas para preparar platos para nosotros? Jamón, queso, lomo, salpicón, revuelto, brochetas de carne, pescado, pollo, frutas o verduras, encurtidos, tortilla ... Cualquier cosa es mejor que estar mirando como comen los demás.




3. Bebidas: Refrescos, vinos y destilados ... Casi todas estas bebidas son aptas para celiacos y no faltan en ninguna fiesta. ¿Qué tal añadir la cerveza entre las bebidas que se nos ofrecen? Los celiacos podemos beber determinadas marcas aptas para nosotros. Algunas son muy comerciales y fáciles de conseguir (Ámbar, Daura).






4. Identificación. Preferimos el anonimato y tenemos un nombre. El novio o la novia, la mamá de la comunión o la persona que ha organizado el evento lo conoce. Llegar a la mesa y preguntar a voz en grito "¿El celiacooooo?, no resultada agradable. 




5. Servicio: Los celiacos somos, casi siempre, los últimos en ser servidos en la mesa. En ocasiones, además, el tiempo que transcurre entre que se sirve el plato al último de nuestros compañeros de mesa y el nuestro, es demasiado. No sólo nosotros tenemos que esperar, sino también aquellos que comparten mesa con nosotros lo cual nos provoca cierta incomodidad. Es fácil de solucionar ¿no?.




6. Pan: Nos gusta el pan. Sin gluten, pero pan. Pan de verdad, del de mojar en la salsa, el crujientito y con corteza (también existe), no el de molde. A veces a ustedes se les olvida, pero así es. Con esto queda dicho todo. ¡Ah no! Una cosita más: si ponen pan, lean las instrucciones del envase para su consumo: si sacan el pan del paquete y lo sirven sin más, puede que no estén poniendo un pan crudo. De verdad: esto pasa.




7. Comida o cena: Poco que decir y casi nada que objetar. Se han puesto ustedes las pilas y es raro que no tengamos una comida de nivel con todos los platos. Si acaso una pequeña sugerencia: intenten adaptar los platos del menú. Es más fácil de lo que parece.




8. Postre: Esto ... ¿cómo decirlo educadamente?: No queremos fruta. Por muy bonita que nos la sirvan, por muy cortada que esté y en un plato divino, la fruta es fruta. Se nos saltan las lágrimas cuando vemos comer tarta y helado a los demás mientras nos enfrentamos a la macedonia. Se sorprenderían ustedes de la cantidad de helados, por ejemplo, que pueden encontrar sin gluten. Se sorprenderían aun más si supieran que es probable incluso que el helado que han puesto al resto de invitados puede ser sin gluten. ¿Lo han comprobado?




9. Chuches: Es tendencia en cualquier fiesta ofrecer gominolas y chucherías a todos los invitados y no sólo a los niños. Después del postre, en la barra o en el baile es más que probable que haya cestos con dulces para los invitados. Al igual que con los helados, muchas marcas son sin gluten, pero si no lo sabemos ... no comemos.




10. Recena: El plus de los plus en las fiestas de noche. Cocktail, cena, copa, baile y .. recena. Otro gran momento donde tus amigos y familiares se tiran con ansia viva hacia las bandejas y donde tú sólo miras y empiezas a soñar con llegar a tu casa y asaltar la nevera. ¿Qué tal ese pan que compraron para la cena con un poco del jamón que sobró del cocktail?


Fotos: Pinterest.


¿Se os ocurren más ideas?
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