Aunque se suponía que mis vacaciones iban a ser vacaciones de verdad, entre los panes varios, los guisos típicos de Semana Santa y que hace un par de sábados fue el cumpleaños de la "niña" no me he librado de la cocina. Para el evento quinceañero, preparé una receta de pastel de chocolate que me pasó la autora de
"A mi aire" y que espero repetir y publicar aquí en cuanto lo haga porque merece la pena y este "Angel Food Cake", este pastel de nubes que es, sobre todo, una delicia al paladar, con una textura increíble y muy diferente a un bizcocho convencional. La receta la copié tal cual del blog de
Bea y sólo tuve que sustituir la harina por maizena.
Esto se echa:
- 9 claras (pasteurizadas)
- 100 gr. de maizena
- 200 gr. de azúcar glass
- 1 cucharadita de cremor tártaro.
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- Unas gotas de esencia de almendra.
Así se hace:
- Mezclar las claras con el crémor tártaro con la batidora a velocidad baja durante 1 minuto.
- Montar las claras hasta que formen picos (no deben estar duras).
- Sin dejar de batir:
- Incorporar el azúcar cucharada a cucharada
- Añadir las esencias
- Ahora las claras deben estar brillantes.
- Parar la batidora y añadir la harina tamizada, poco a poco mezclando usando una espátula con movimientos envolventes.
- Echar en un molde (con cuidado de que no queden bolsas de aire sin masa) sin engrasar y, preferiblemente, que no sea antiadherente (yo no tenía y creo que ha salido bastante bien con el que he usado).
- Meter en el horno precalentado a 170º durante 40-50 minutos.
- Hay que dejarlo enfriar boca abajo y que le entre el aire y para ellos existe un molde específico para este postre que
tiene patitas. Yo como no tenía y a sugerencia de Isthar, utilicé
uno normal de bund y lo planté encima de una botella,
así. (Más vale mañana que inversión en trastos nuevos).
- Para desmoldarlo, una vez frio, utilizar un cuchillo para irlo despegando del molde (de ahí que sea más práctico uno sin demasiadas curvas como este).
Os animo a probarlo porque es muy, muy fácil y puede salir perfectamente sin el molde específico de patitas y sustituyendo el cremor tártaro (más difícil de encontrar) por el sobre blanco del doble de gasificantes de Mercadona.
Nota: Creo que blogger, por su cuenta y riesgo, me había plantado la odiosa verificación de palabra. ¿Alguien me puede confirmar que antes estaba y ahora no? Porque yo ¡¡nunca la he visto!!